{"id":289,"date":"2020-10-27T14:42:53","date_gmt":"2020-10-27T14:42:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.sld.cu\/carlosjfinlay\/?page_id=289"},"modified":"2020-11-17T17:02:30","modified_gmt":"2020-11-17T17:02:30","slug":"reivindicacion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.sld.cu\/carlosjfinlay\/comprobacion-de-la-teoria\/reivindicacion\/","title":{"rendered":"Reivindicaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.sld.cu\/carlosjfinlay\/files\/2020\/10\/X-Congreso-Internacional-de-Historia-de-la-Medicina.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"  wp-image-163 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.sld.cu\/carlosjfinlay\/files\/2020\/10\/X-Congreso-Internacional-de-Historia-de-la-Medicina.jpg\" alt=\"X Congreso Internacional de Historia de la Medicina\" width=\"407\" height=\"290\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">REIVINDICACI\u00d3N A LA OBRA DEL DR. CARLOS JUAN FINLAY.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Por: DrC. Enrique Ram\u00f3n Beldarra\u00edn Chaple y Lic. Jos\u00e9 Antonio L\u00f3pez Espinosa.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Reivindicaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>El doctor Carlos J. Finlay consagr\u00f3 la mayor parte de su vida a descifrar el enigma de la fiebre amarilla.<\/p>\n<p>En ese contexto no s\u00f3lo encontr\u00f3 la clave de tan alucinante misterio, sino tambi\u00e9n ide\u00f3 las medidas sanitarias que luego se adoptaron al nivel universal para combatir el flagelo e inici\u00f3 las investigaciones que condujeron a\u00f1os despu\u00e9s al descubrimiento de la vacuna contra el mal. Estos servicios prestados a la humanidad, le deb\u00edan reservar, por derecho propio, un merecido lugar entre sus grandes benefactores.<\/p>\n<p>Sin embargo, pr\u00e1cticamente desde el mismo momento de la confirmaci\u00f3n de su teor\u00eda, representantes del sector reaccionario se han empe\u00f1ado en escamotear su gloria cient\u00edfica, o bien en ignorar o minimizar, tanto el significado te\u00f3rico, como el valor pr\u00e1ctico de su descubrimiento, orientado desde un principio a preservar y a mejorar la salud del hombre. Actualmente, al cabo de los 170 a\u00f1os del natalicio del sabio, existen textos en libros, enciclopedias y hasta en sitios web, que todav\u00eda lo niegan u omiten. Incluso hay obras que falsean la historia y atribuyen la prioridad del descubrimiento del agente transmisor de la fiebre amarilla al doctor Walter Reed, a cuya comisi\u00f3n \u00fanicamente corresponde el m\u00e9rito de haber confirmado los postulados finla\u00edstas.<\/p>\n<p>En todo caso, la participaci\u00f3n del cient\u00edfico cubano y del presidente de la comisi\u00f3n estadounidense en la conquista de la fiebre amarilla se pudiera parafrasear con la existencia de una magna sinfon\u00eda hist\u00f3rico-m\u00e9dica, en la que durante casi 20 a\u00f1os fue Finlay un solista poco escuchado, aunque perseverante y convencido del valor de su melod\u00eda. Por su parte Reed y su comisi\u00f3n integraron luego la orquesta, de la que Finlay era el director, pues a \u00e9l acudieron para nutrirse de sus experiencias y de \u00e9l tuvieron asesoramiento durante el tiempo que se dedicaron a llevar a cabo sus experimentos.<\/p>\n<p>En esta secci\u00f3n se podr\u00e1 pasar la vista a los textos de varios documentos, en los que se reconoce de manera oficial la primac\u00eda de Finlay como el verdadero y \u00fanico descubridor del vector amar\u00edlico.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Acuerdo del X Congreso Internacional de Historia de la Medicina.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>El X Congreso Internacional de Historia de la Medicina celebrado en al mes de septiembre de 1935, en la ciudad de Madrid, Espa\u00f1a bajo la presidencia del profesor doctor Gregorio Mara\u00f1\u00f3n y actuando de Secretario el doctor Francisco Oliver, conoci\u00f3 de una moci\u00f3n presentada por la delegaci\u00f3n oficial de la Rep\u00fablica de Cuba, que integraban los profesores doctores Sergio Garc\u00eda Marruz y Rafael Menocal, que dice as\u00ed:<\/p>\n<p><strong>Primero:<\/strong> Que Finlay dio con noble desinter\u00e9s a la comisi\u00f3n americana, por el contrario de lo que sucede generalmente, todo su rico manantial de observaci\u00f3n cient\u00edfica y, sobre todo, le dio el pensamiento directo de sus trabajos, no pudiendo presentir, al promover en torno suyo una nueva gloria, que \u00e9sta se utilizar\u00eda un d\u00eda en eclipse de la propia.<\/p>\n<p><strong>Segundo:<\/strong> Que el 4 de febrero de 1901 comenzaron los trabajos de saneamiento de la isla de Cuba, conforme a los principios establecidos por Finlay y con su m\u00e1s constante colaboraci\u00f3n, llegando por este camino a obtenerse en menos de un a\u00f1o el m\u00e1s resonante resultado sanitario de que se tienen noticias.<\/p>\n<p><strong>Tercero:<\/strong> Que el Mayor Gorgas dio forma eficiente a esta brillante campa\u00f1a higienista de la que fue celoso y muy notable director y que luego con la experiencia acumulada y creyendo -con criterio tomista- en la doctrina de Finlay, quien hab\u00eda dado tan amplia prueba, pas\u00f3 a Panam\u00e1, logrando el saneamiento de la zona del Canal con el aumento de actividades, impuesto por las caracter\u00edsticas del nuevo medio, cuya gesti\u00f3n se considera como su obra princeps por su peculiar trascendencia en el orden pol\u00edtico y econ\u00f3mico, pero la cual no se hubiera podido intentar sin Finlay.<\/p>\n<p><strong>Cuarto:<\/strong> Que la memorable comisi\u00f3n sanitaria militar norteamericana, digna del mayor encomio que no osar\u00edamos regatearle, fue esencialmente una comisi\u00f3n verificadora de otras experiencias fracasadas y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, de la doctrina de Finlay.<\/p>\n<p><strong>Quinto:<\/strong> Que Finlay fue el primero en establecer cient\u00edficamente el principio de la transmisibilidad de las enfermedades infecciosas del hombre atacado al hombre sano no inmune por insectos chupadores intermediarios, el 14 de agosto de 1881.<\/p>\n<p><strong>Sexto:<\/strong> Que tambi\u00e9n fue el primero en formular los principios sanitarios capaces de librar del &#8220;v\u00f3mito negro&#8221; a los pa\u00edses y de preservarlos en el futuro de esta mort\u00edfera pestilencia.<\/p>\n<p><strong>S\u00e9ptimo:<\/strong> Que la construcci\u00f3n del Canal de Panam\u00e1, obra atrevida y gigantesca del inteligente esfuerzo humano, s\u00f3lo fue posible despu\u00e9s de comprobados y establecidos esos principios, bajo la merit\u00edsima y loable organizaci\u00f3n de Gorgas, que all\u00ed como en Cuba aplicara en gran escala el genial descubrimiento de Finlay, viabilizado en la pr\u00e1ctica por la comisi\u00f3n americana.<\/p>\n<p>Esta proposici\u00f3n de la delegaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Cuba fue aprobada por unanimidad en una sesi\u00f3n plenaria convocada con car\u00e1cter extraordinario, que vot\u00f3 la siguiente conclusi\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8220;Respecto a la proposici\u00f3n de los delegados de Cuba, fue aceptada por todos los otros delegados de las rep\u00fablicas americanas, as\u00ed como por el Congreso que aplaudi\u00f3 el papel primordial de Finlay en el descubrimiento de la transmisi\u00f3n de la fiebre amarilla&#8221;.<\/p>\n<p>Madrid, septiembre de 1935.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Acuerdos del XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>El presidente del XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina, Prof. Adalberto Pazzini, certifica que en la Asamblea Plenaria del 16 del corriente mes se aprob\u00f3 por unanimidad la siguiente Resoluci\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8220;El XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina con sede en Roma-Salerno, Italia, ratifica una vez m\u00e1s que s\u00f3lo Carlos J. Finlay de Cuba es el \u00fanico y s\u00f3lo a \u00e9l corresponde el descubrimiento del agente transmisor de la fiebre amarilla y a la aplicaci\u00f3n de su doctrina el saneamiento del tr\u00f3pico&#8221;<br \/>\nRoma-Salerno, 20 de septiembre de 1954.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Acuerdo del XV Congreso Internacional de Historia de la Medicina.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>El XV Congreso Internacional de Historia de la Medicina con sede en Madrid-Alcal\u00e1 de Henares, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>ACUERDA:<\/strong><\/p>\n<p><strong>Primero: <\/strong>Confirmar la Resoluci\u00f3n aprobada por unanimidad en la sesi\u00f3n plenaria del XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina, celebrado en Roma-Salerno en septiembre de 1954, por la cual &#8220;se ratifica una vez m\u00e1s que s\u00f3lo a Carlos J. Finlay de Cuba, y s\u00f3lo a \u00e9l, corresponde el descubrimiento del agente transmisor de la fiebre amarilla y a la aplicaci\u00f3n de su doctrina el saneamiento del tr\u00f3pico.<\/p>\n<p><strong>Segundo:<\/strong> Que la Sociedad Internacional de Historia de la Medicina realice una campa\u00f1a intensa a fin de que los libros de texto, diccionarios, enciclopedias y medios de divulgaci\u00f3n no atribuyan a otras personas la gloria que por derecho propio pertenece a Finlay.<br \/>\nMadrid, 29 de septiembre de 1956.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Carta de Henry E. Sigerist M.D.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><em>Casa Serena, Pura, Ticino, Suiza, 24 de marzo de 1955.<\/em><\/p>\n<p><em>Se\u00f1or C\u00e9sar Rodr\u00edguez Exp\u00f3sito.<\/em><\/p>\n<p><em>Apartado 97, La Habana.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuba.<\/em><\/p>\n<p><em>Querido Sr. y colega:<\/em><\/p>\n<p><em>Le agradezco sinceramente que me haya enviado el \u00faltimo n\u00famero de los Cuadernos de Historia Sanitaria intitulado La obra y la gloria de Finlay reconocidas por el XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina, que me ha reintegrado a los d\u00edas soleados de Roma y de Salerno.<br \/>\nUsted me ha convencido de que es a Finlay y no a Walter Reed a quien se debe el descubrimiento del modo de la transmisi\u00f3n de la fiebre amarilla.<br \/>\nReciba, querido se\u00f1or y colega, la expresi\u00f3n de mis sentimientos m\u00e1s devotos.<\/em><\/p>\n<p><em>Henry E. Sigerist, M.D.<\/em><\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Declaraci\u00f3n del general Leonard Wood.<\/span><\/strong><br \/>\n&#8220;La confirmaci\u00f3n de la doctrina del doctor Finlay es el paso m\u00e1s grande que se ha dado en ciencias m\u00e9dicas despu\u00e9s del descubrimiento de la vacuna de Jenner, y este solo hecho basta para justificar la guerra contra Espa\u00f1a.&#8221;<\/p>\n<p>General Leonard Wood.<\/p>\n<p>Doctor en Medicina<\/p>\n<p>Gobernador Militar de la Isla de Cuba.<\/p>\n<p>El General Leonard Wood lleg\u00f3 a Cuba como Coronel adscrito al regimiento de los Rough Riders, comandado por el Teniente Coronel Theodor Roosevelt, a\u00f1os despu\u00e9s Presidente de los Estados Unidos, quien lo consideraba un gran m\u00e9dico y que con ese t\u00edtulo pidi\u00f3 que fuese puesto a sus \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>En esta declaraci\u00f3n, tomada del informe que hiciera a su Gobierno cuando se desempe\u00f1aba como Gobernador Militar de la Isla de Cuba durante la intervenci\u00f3n estadounidense (1899-1902), Wood fue bien expl\u00edcito al manifestar: confirmaci\u00f3n de la doctrina del doctor Finlay, lo que exclu\u00eda toda idea de que alguien fuera del sabio cubano pudiera ser autor del descubrimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REIVINDICACI\u00d3N A LA OBRA DEL DR. 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