{"id":229,"date":"2014-08-23T22:19:01","date_gmt":"2014-08-23T22:19:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.sld.cu\/juanca\/?p=229"},"modified":"2014-08-23T22:19:01","modified_gmt":"2014-08-23T22:19:01","slug":"sobre-el-trasplante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.sld.cu\/juanca\/2014\/08\/23\/sobre-el-trasplante\/","title":{"rendered":"Sobre el trasplante"},"content":{"rendered":"<p>El trasplante de c\u00e9lulas progenitoras hematopoy\u00e9ticas (TCPH), consiste en la infusi\u00f3n de precursores hematopoy\u00e9ticos a un receptor que ha sido previamente acondicionado para recibir el injerto y constituye una terap\u00e9utica \u00fatil, en ocasiones \u00fanica, para una gran variedad de enfermedades hematol\u00f3gicas y no hematol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Tras las primeras experiencias con el trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea (TMO) realizado por <em>E. Donnall Thomas<\/em> en la d\u00e9cada de los 50, comenz\u00f3 su expansi\u00f3n mundial en la d\u00e9cada de los 70,1 para experimentar un espectacular desarrollo en los a\u00f1os 80 y 90. En el a\u00f1o 2000 se realizaron cerca de 30 000 trasplantes en el mundo, de ellos el 70 % fueron aut\u00f3logos y el 30 % alog\u00e9nicos. La sangre perif\u00e9rica (SP) fue la fuente de progenitores hematopoy\u00e9ticos en el 90 % de los trasplantes aut\u00f3logos y en el 30 % de los alog\u00e9nicos.2<\/p>\n<p>En la actualidad, el TCPH se ha expandido a un amplio grupo de modalidades terap\u00e9uticas, al ampliar las fuentes de obtenci\u00f3n de c\u00e9lulas progenitoras hematopoy\u00e9ticas (CPH). La fuente cl\u00e1sica de los progenitores hematopoy\u00e9ticos para el TCPH es la m\u00e9dula \u00f3sea (MO), pero no es la \u00fanica, y tambi\u00e9n se emplean para este fin CPH de la SP, del cord\u00f3n umbilical (CU) o del h\u00edgado fetal. De ah\u00ed que el t\u00e9rmino trasplante de c\u00e9lulas progenitoras hematopoy\u00e9ticas sea preferible al de trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea. <!--more--><br \/>\nEn el momento actual, se han ampliado los objetivos del TCHP y se utiliza adem\u00e1s, como una forma de inmunoterapia adoptiva. La morbilidad y mortalidad del proceder ha mejorado en los \u00faltimos a\u00f1os gracias a un mejor conocimiento del sistema de histocompatibilidad, al desarrollo de la terapia anti-infecciosa, al uso de ambientes con escasa contaminaci\u00f3n microbiana, al soporte hemoterap\u00e9utico y a la administraci\u00f3n de inmunosupresores potentes.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de este proceder en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica no ha sido una tarea simple, pues a pesar de que la t\u00e9cnica para la obtenci\u00f3n y administraci\u00f3n de la m\u00e9dula \u00f3sea es un procedimiento relativamente sencillo, los problemas relacionados con el acondicionamiento del receptor, los estudios de histocompatibilidad, las alteraciones inmunes que aparecen en el per\u00edodo postrasplante, la prevenci\u00f3n y el tratamiento de la enfermedad de injerto contra hu\u00e9sped (EICH) y de las infecciones que pueden ocurrir despu\u00e9s del trasplante, as\u00ed como las medidas de aislamiento del enfermo, hacen del TCHP uno de los m\u00e1s complejos dentro del campo de la trasplantolog\u00eda moderna.<\/p>\n<p>Los experimentos en los que se bas\u00f3 el TMO humano se efectuaron en ratones hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os, aunque se plantea que los inicios de este proceder comenzaron en el siglo pasado en 1891, cuando <em>Brown<\/em> le administraba a sus pacientes MO por v\u00eda oral, como tratamiento para trastornos hematol\u00f3gicos.3<\/p>\n<p>En 1939, <em>Rasjek y Osgood<\/em> administraron a sus pacientes MO intramedular y endovenosa para el tratamiento de leucemias y aplasia medular. Tambi\u00e9n en este a\u00f1o se realiz\u00f3 el primer intento de recuperar la hematopoyesis mediante la administraci\u00f3n de transfusiones en un paciente con anemia apl\u00e1stica, as\u00ed como una peque\u00f1a cantidad de MO de su hermano, sin mediar ning\u00fan tratamiento condicionante previo. 4<\/p>\n<p>En 1949, con los estudios de <em>Jacobson<\/em> y otros, se demostr\u00f3 que los ratones irradiados letalmente, pod\u00edan recuperar su hematopoyesis normal si se proteg\u00eda el bazo de las radiaciones, lo que demostraba el papel de este \u00f3rgano como parte del sistema hematopoy\u00e9tico. 5<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que se identific\u00f3 a la aplasia medular producida por irradiaci\u00f3n como una causa importante de muerte en la poblaci\u00f3n japonesa expuesta a los efectos radiactivos de las explosiones de las bombas at\u00f3micas, se aceleraron las investigaciones en animales relacionadas con la cantidad de irradiaci\u00f3n corporal que era necesaria para provocar aplasia medular, y se establecieron las bases para una aplicaci\u00f3n cl\u00ednica m\u00e1s racional del TMO. Poco tiempo despu\u00e9s, en 1951,<em> Lorenz<\/em> y otros describieron que con la infusi\u00f3n de c\u00e9lulas de la MO de otro rat\u00f3n, se pod\u00edan rescatar los ratones sometidos a irradiaci\u00f3n letal.6,7 Estos experimentos iniciales parec\u00edan demostrar que la protecci\u00f3n a las radiaciones se deb\u00eda a factores humorales. Sin embargo, <em>Barnes<\/em> y<em> Loutit<\/em> en 1954, revisando sus propios experimentos y otros realizados, concluyeron que la hip\u00f3tesis qu\u00edmica deb\u00eda ser remplazada por la celular.8<\/p>\n<p>Los intentos iniciales de aplicar este m\u00e9todo a pacientes con enfermedades hematol\u00f3gicas graves fueron un fracaso, ya que se desconoc\u00eda la importancia de la similitud de los ant\u00edgenos de histocompatibilidad entre el donante y el receptor, y la necesidad de tratamiento inmunosupresor intenso.<\/p>\n<p>Los anticuerpos inducidos por transfusiones y embarazos que reaccionaban con los ant\u00edgenos presentes en los leucocitos humanos, fueron descritos inicialmente por <em>Miescher<\/em> y<em> Fauconnet<\/em> en 19549. M\u00e1s tarde, <em>Dausset <\/em>y <em>Van Rood <\/em>en 1958, utilizaron estos anticuerpos para describir los grupos de ant\u00edgenos de leucocitos humanos(HLA).10,11<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 50 se realizaron casi 200 trasplantes alog\u00e9nicos de MO en humanos, sin \u00e9xito a largo plazo. Sin embargo, durante este tiempo, se obtuvieron resultados satisfactorios con el trasplante de gemelos id\u00e9nticos, que sirvieron de base para el desarrollo de este proceder.12<\/p>\n<p>En 1959 se utilizaron dosis letales de irradiaci\u00f3n corporal total (ICT) y MO de un gemelo id\u00e9ntico, para trasplantar 2 pacientes con leucemia linfoide aguda (LLA) avanzada, con recuperaci\u00f3n de la hematopoyesis en algunas semanas, pero los pacientes murieron de enfermedad progresiva. 13<\/p>\n<p>En 1965,<em> Santos <\/em>y <em>Owens <\/em>14 comunicaron que la ciclofosfamida (CFM) era un potente inmunosupresor en modelos murinos. Como este medicamento era conocido por su efecto antileuc\u00e9mico, el grupo de Seattle administr\u00f3 60 mg\/kg durante 2 d\u00edas antes de administrar la ICT, y con este r\u00e9gimen se obtuvieron los primeros receptores con sobrevida a largo plazo.<\/p>\n<p>El primer intento de trasplante alog\u00e9nico de MO en humanos se llev\u00f3 a cabo en los a\u00f1os 60 por <em>E. Donnall Thomas<\/em>,15 por lo que recibir\u00eda el premio Nobel de Medicina en 1990.<\/p>\n<p>A finales de la d\u00e9cada de los 60, exist\u00eda ya un soporte adecuado de plaquetas, una mejor\u00eda en el tratamiento antibi\u00f3tico y un desarrollo mayor de agentes antineopl\u00e1sicos efectivos. Los primeros trasplantes alog\u00e9nicos exitosos ocurrieron en 1968 y 1969, donde 2 pacientes que sufr\u00edan de inmunodeficiencias cong\u00e9nitas y uno con enfermedad de Wiskott Aldrich sobrevivieron al proceder.16, 17<\/p>\n<p>Posteriormente hubo una aceptaci\u00f3n gradual de esta pr\u00e1ctica durante los a\u00f1os 70.18<\/p>\n<p>Los primeros trasplantes aut\u00f3logos en humanos se realizaron en 1950 por <em>Kurnick<\/em> y otros,19 y por <em>McGovern<\/em> y otros en 1959.20 Estos implantes parec\u00edan proteger contra la toxicidad medular, pero su beneficio cl\u00ednico era incierto, debido a la inefectividad en la erradicaci\u00f3n de la enfermedad de base.<\/p>\n<p>El trasplante aut\u00f3logo fue utilizado exitosamente, primero en pacientes con linfomas en los a\u00f1os 70, y su uso se ampli\u00f3 en todo el mundo en la d\u00e9cada de los 80.21<\/p>\n<p>Los inicios del trasplante de SP fueron en 1962, cuando <em>Goodman<\/em> y <em>Hodgson<\/em> demostraron la existencia de CPH en la sangre de los ratones,22 las que pod\u00edan recolectarse de forma exitosa, cuando comenz\u00f3 a desarrollarse la tecnolog\u00eda de la citocentrifugaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta fuente de CPH se comenz\u00f3 a utilizar en pacientes en los que no se pod\u00edan obtener c\u00e9lulas progenitoras medulares, debido a su enfermedad de base o a irradiaci\u00f3n previa, y su uso se ampli\u00f3 despu\u00e9s de descubrir que los factores de crecimiento hematopoy\u00e9ticos causaban una liberaci\u00f3n transitoria de CPH en la SP. De esta forma, en 1981 se introdujo la SP como fuente de CPH.23<\/p>\n<p>La demostraci\u00f3n de la presencia de CPH en el CU sugiri\u00f3 el uso de estas c\u00e9lulas para la realizaci\u00f3n de los TCPH y el primer trasplante exitoso de esta fuente se public\u00f3 por <em>Gluckman<\/em> y otros en 1989.24<\/p>\n<p>Debido a la poca probabilidad de encontrar un donante familiar compatible, se realizaron los primeros TCHP no relacionados en los a\u00f1os 70.25 La heterogeneidad de los haplotipos HLA hizo necesaria le realizaci\u00f3n de grandes paneles de donantes, hasta la existencia hoy del registro internacional de donantes, no familiares.<\/p>\n<p>Una de las hip\u00f3tesis para realizar los TCPH en las leucemias, es que la curaci\u00f3n depende en gran medida del efecto injerto contra leucemia, m\u00e1s que del r\u00e9gimen de acondicionamiento, y por lo tanto, es posible lograr un control de la enfermedad a largo plazo, con reg\u00edmenes menos agresivos. Esto sent\u00f3 las bases para la introducci\u00f3n en la d\u00e9cada de los 90, del trasplante no mieloablativo o tambi\u00e9n llamado &#8221;mini-trasplante&#8221;.26-28<\/p>\n<h4>Pasos para decidir la realizaci\u00f3n de un TCPH<\/h4>\n<ol>\n<li>Selecci\u00f3n del receptor.<\/li>\n<li>Estudio de la pareja donante-receptor. Estudio de compatibilidad HLA y otros estudios necesarios pretrasplante.<\/li>\n<li>Determinar el tipo de trasplante y la fuente de CPH.<\/li>\n<li>Determinar el r\u00e9gimen de acondicionamiento a utilizar.<\/li>\n<li>Ejecuci\u00f3n del trasplante.<\/li>\n<li>Seguimiento del paciente trasplantado.<\/li>\n<\/ol>\n<h4>Indicaciones del TCPH<\/h4>\n<p>El TCPH est\u00e1 indicado en 2 situaciones fundamentales:<\/p>\n<ol type=\"a\">\n<li>Cuando el paciente tiene una enfermedad que afecta la MO y es curable por medio de la sustituci\u00f3n total de esta por otra sana o por la obtenci\u00f3n de una quimera mixta, en el caso de los trasplantes no mieloablativos.<\/li>\n<li>En las afecciones en las que la toxicidad medular es un factor lim\u00edtrofe para un tratamiento intensivo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Como ejemplo de entidades en las que se utiliza esta variedad terap\u00e9utica tenemos las siguientes:<\/p>\n<p><em>Neoplasias hematol\u00f3gicas. <\/em><\/p>\n<p>Leucemia mieloide cr\u00f3nica, leucemias aguda, s\u00edndromes mieloproliferativos, enfermedad de Hodgkin y linfomas no hodgkinianos (LNH), leucemia linf\u00e1tica cr\u00f3nica y otras enfermedades linfoproliferativas cr\u00f3nicas, mieloma m\u00faltiple (MM) y s\u00edndromes mielodispl\u00e1sicos.<\/p>\n<p><em>Enfermedades cong\u00e9nitas no malignas<\/em>.<\/p>\n<ul>\n<li>Hemopat\u00edas.<br \/>\nTalasemia, drepanocitosis, s\u00edndrome de Wiskott-Aldrich y anemia de Fanconi.<\/li>\n<li>Otras enfermedades cong\u00e9nitas que afectan la m\u00e9dula \u00f3sea.<br \/>\nEnfermedad de Gaucher, osteopetrosis, mucopolisacaridosis, y diversos trastornos lisos\u00f3micos.<\/li>\n<li>Enfermedades que requieren un tratamiento antineopl\u00e1sico intensivo.<br \/>\nSe incluyen la mayor\u00eda de los tumores s\u00f3lidos, para cuyo tratamiento deban emplearse dosis de quimioterapia mortales por su efecto mielosupresor.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Las indicaciones m\u00e1s comunes para el alotrasplante y el autotrasplante difieren, y las m\u00e1s comunes para el primero son las leucemias agudas y cr\u00f3nicas, mielodisplasias y enfermedades no malignas (aplasia medular, deficiencias inmunes y trastornos metab\u00f3licos hereditarios).<\/p>\n<p>Los autotrasplantes son generalmente usados para linfomas, MM y tumores s\u00f3lidos. En el a\u00f1o 2000, los LNH y el MM fueron las causas principales de trasplante en los Estados Unidos.2 La tabla 1 muestra las principales indicaciones de los TCHP seg\u00fan el Grupo Europeo para el Trasplante de M\u00e9dula \u00d3sea (1998).<\/p>\n<p align=\"center\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El trasplante de c\u00e9lulas progenitoras hematopoy\u00e9ticas (TCPH), consiste en la infusi\u00f3n de precursores hematopoy\u00e9ticos a un receptor que ha sido previamente acondicionado para recibir el injerto y constituye una terap\u00e9utica \u00fatil, en ocasiones \u00fanica, para una gran variedad de enfermedades hematol\u00f3gicas y no hematol\u00f3gicas. 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