agosto 2008 Archives

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(Apuntes para el 8vo CRICS)

Internet  está sufriendo una transformación que toca a su propia esencia. Se ha abierto paso un nuevo paradigma, la llamada Web 2.0, que se identifica con el conjunto de cambios tecnológicos, culturales y sociales que se están produciendo en la Red y, marcadamente, en la Web. Tales cambios se expresan, entre otras cosas, en el impetuoso desarrollo de redes sociales, el incremento de las posibilidades de interacción y de construcción colectiva, redifusión de contenidos, así como en el despliegue de una mayor descentralización de los procesos y autonomía de los internautas.  En este contexto, de lo que se trata es de adaptar la experiencia acumulada a esta nueva realidad conceptual y tecnológica, en una perspectiva de crecimiento y optimización que permita el salto cualitativo que esas tecnologías consienten.

El Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas de Cuba, Infomed, no escapa a esta dinámica. Infomed 2.0 es el nombre que sintetiza la propuesta de pasar a una nueva etapa en el desarrollo de la Red Infomed, que se sustenta en el trabajo colectivo de sus miembros. Surge inspirado en el concepto de Web 2.0, y particularmente, en este marco, la gestión y promoción de congresos científicos en Ciencias de la Salud es una esfera donde Infomed ha acumulado una experiencia exitosa durante 10 años, liderada por el Centro Virtual de Convenciones en Salud, Cencomed. Emerge así la necesidad de vertebrar su desempeño en concordancia con este nuevo contexto.

La pretensión ha sido optimizar el sistema con vistas a dar el salto cualitativo que consiga convertir un servicio meramente repositorio de información en un servicio generador de información. Para conseguirlo, la promoción y gestión de congresos en Infomed se reestructura para permitir, a partir de un Portal, la agregación de componentes tales como: directorio, plataforma  de promoción, plataforma de gestión, y un sistema de búsqueda,  permitiendo todo ello una mayor eficiencia en la prestación de servicios. De esta manera, el material producido para los congresos de las Ciencias de la Salud,  gestionados por nuestro servicio, pasa a ser una fuente de información científico-técnica de calidad, que tributa a la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba.

Maqueta del portal de Cencomed

Maqueta del directorio

Promoción de eventos

Gestión de eventos

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MiaradasEn la película “Memorias del subdesarrollo” el personaje principal tiene un parlamento que dice: “Aquí las mujeres miran a los ojos, como si permitieran que las toques con la vista”

Cuando lo oí me gustó, cuando lo procesé, me di cuenta de que el personaje no conocía a las mujeres cubanas. No se si el guión es de Titón. Pero segura estoy de que él no pensaba igual que su personaje.

Una de las cosas que creo que distingue a los cubanos es la mirada. Creo que la mirada es una de las joyas de nuestra idiosincracia. Aquí todos miramos, o mejor, nos miramos. Pero lo resaltante es la forma en que lo hacemos. Los hombres y las mujeres, a cuales, mejor!. Es un increible juego de los ojos con visos erótico-galantes que puede tener lugar donde quiera, en el camino al trabajo, en la sofocación del camello, en la cola de la pizzería o en el auditorio de una conferencia científica.

Hay miradas de todo tipo, directas, penetrantes, de vuelo alto, algunas de intenciones mas primitivas, están las elevadoras de la autoestima, las otras que nos dan bochorno, aquellas que nos hacen sonreir por no esperadas, están las buscadas, las rechazadas, las que necesitamos como el aire y al mismo tiempo nos dejan sin el. Están las que solo buscan nuestros ojos, las que se posan fascinadas en nuestras manos cuando las movemos con gracia o con ira. Las que no logran separarse del escote de las mujeres o de los labios de los hombres. Y están las miradas púbicas y las que persiguen persistentes el contoneo sandunguero de las caderas femeninas al andar. Pero lo mejor es el juego de esas miradas, el intercambio, el “lleva y trae” de mensajes visuales con lecturas variadas y muchas veces pícaras,  atrevidas, ese “yo te miro y tú me miras” del que no ha escapado casi nadie que ha pisado el cálido suelo de esta Isla.