diciembre 2014 Archives

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Como ya tenemos encima el 15 aniversario (que se dice fácil, pero no lo ha sido, aunque sí divertido) quiero compartir con ustedes algunos apuntes que he ido tomando sobre el trabajo de Cencomed. Desgraciadamente estos datan solo desde 2007 (a partir de la llegada de los blogs a Infomed), pero creo que están documentados muchos procesos y quehaceres deL grupo. Como le escribí a Pablito el otro día, yo creo que este servicio es muy sólido, muy CENTRADO EN EL USUARIO desde su concepción, no en el usuario pasivo, si no, en la interacción con el usuario y ente los usuarios, y creo que es lo más cerca de web 2.0 que hemos logrado en Infomed de forma sistemática y seria.

Con 15 años de servicio Cencomed está en un inmejorable momento para hacer balance y fijar la mirada en el futuro.

Mis felicitaciones a todo el equipo y a los que tuvieron la sapiencia, y el entusiasmo de ir haciendo realidades nuestros deseos, o de subirnos la parada para que soñáramos con más, y me refiero a programación, diseño, montadores web, arquitectura, portal, nodo, traducción, audiovisuales, Dicti, Keilyn, Merceditas, y sobre todo, a Pedro, que nos enseñó de TODO y nos “sacó” lo mejor de nosotros como personas, profesionales y sobre todo, como equipo.

https://blogs.sld.cu/maite/2014/03/25/cencomed-una-mirada-a-sus-15-anos/

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 Con relación a los mensajes de los usuarios en el portal comparto nuevamente
mi parecer y sugerencias:

1.-Creo que todo lo que se haga en el portal debe estar basado en objetivos
precisos y respaldado por políticas y/o procedimientos discutidos y
aprobados por quienes tributan al mismo su trabajo y experiencia. Y todo
ello debe ser transparentado adecuadamente, como casi siempre se ha hecho.
Sé que en ocasiones la práctica y la vida se adelantan y no podemos tener
las dos cosas al mismo tiempo, pero poder contar con esos lineamientos nos
ayuda a no perder rumbos y simplifica mucho el trabajo, permite que los
usuarios sepan a qué atenerse y nos protegemos ética y moralmente. Quizá yo
no estoy al tanto, pero me gustaría saber si hay alguna política con
relación a cómo se van a tratar los comentarios en el portal? Creo que este
es un tópico medular. Si no existiese, me parece que estas discusiones
pueden ser vías de obtener información y consenso para emprender la tarea.

2.-Yo creo que editar todos los mensajes no es saludable por varias razones:

a) Nuestro portal tiene un público diana que “se supone” que tenga buena
ortografía y sepa redactar, y aunque se quiera alentar la participación,
también hay que seguir educando a los usuarios, y si enmendamos sus
disparates, no contribuimos a su mejoramiento, yo diría que estaríamos
reforzando su incapacidad.

b) Desde el punto de vista ético, si los mensajes se van a editar los
usuarios deben saberlo. Muchos usuarios no están de acuerdo en que sus
escritos sean editados, si ese procedimiento se aplica, lo ideal sería que
antes de publicar un mensaje editado, su contenido debe contar con la
anuencia de su autor. Si no es así, al menos se debe informar y que se tenga
el consentimiento de los autores con los procedimientos.

c) Se debe valorar además, si la edición de tantos mensajes de los usuarios
nos pueda distraer o restar fuerzas del objetivo principal, que es brindar
información actualizada impecablemente redactada y presentada.

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“Infomed rompió, además, los esquemas; no se dejó intermediar por  burócratas, no tuvo miedo, confió en el ser humano, creyó en la  posibilidad de que el individuo es responsable y al mismo tiempo tiene  que ser libre y creativo y además reconoció que era imperfecto y que  se equivocaba; y cuando se equivocaba lo reconocía y aprendía con  sencillez”. (Pedro Urra en En el 22 Aniversario: Infomed terminó  siendo un proyecto que nos sobrepasó)

En esta era, donde la vida personal, laboral y social de los  trabajadores intelectuales depende medularmente de las tecnologías y de la comunicación que ellas nos permiten (veloz, independiente de las distancias físicas, en tiempo real o diferido, ubicua, textual, con  audio y/o video, en parejas o en grupos, por pc, tableta o móvil…),   y donde el teletrabajo es cada vez más  una forma idónea de cumplir  con tareas en el ámbito intelectual, y a pesar de que más de un tercio de los empleados en todo el mundo “teletrabajarán” en el 2015, y que hacerlo aumenta la productividad entre un 5% y un 25 %  y de que en América Latina, el promedio de teletrabajo supera a Europa y Estados Unidos , y que ya hasta la literatura recrea esta forma de trabajo (El corazón de Voltaire y El silencio de Galileo, novelas ambas del portorriqueño Luis López Nieves y publicadas en Cuba). Y además de existir una política expresa del gobierno que plantea que “Los avances de la conectividad en Cuba se han orientado a la creación de capacidades en la infraestructura de telecomunicaciones, en función de potenciar la conectividad social y desarrollar la gestión automatizada de sectores estratégicos“, nuestro centro, justamente ahora, está retrocediendo hacia modelos organizativos cada vez más obsoletos. Se le está diciendo un NO al teletrabajo, a pesar de que somos de las pocas instituciones en Cuba que cuentan con las condiciones necesarias  para hacerlo y de las primeras que lo llevó a la práctica en nuestro país con indiscutible éxito. Esta decisión, constituye simplemente un paso atrás en la dinámica y visión del ambiente laboral y el uso de tecnologías, que nos retrotrae al siglo XX y mutila nuestra experiencia en esta materia, que ha sido probadamente sostenible y eficiente.

Incrementar la calidad en la valoración del trabajo de cada cual es algo saludable y correcto. Suplir los mecanismos de control con mecanicismos y burocracia, supone desoír los imperiosos llamados al cambio de  mentalidad al que nos ha convocado de manera insistente el presidente Raúl Castro. Recordemos sus palabras: “Sin cambiar la mentalidad no seremos capaces de acometer
los cambios necesarios para garantizar la sostenibilidad, o lo que es lo mismo, la irrevocabilidad del carácter socialista y del sistema político y social consagrados en la Constitución de la República.” Y recordemos aun más cuando, de manera sumamente nítida e inequívoca reclamó: “Limpiémonos la cabeza de tonterías de todo tipo, no olviden que ya  concluyó la primera década del siglo XXI, y es  hora“.