diciembre 2015 Archives

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f0049637Con asombro y tristeza leí la Declaración del Gobierno Revolucionario (El Gobierno de la República de Cuba reitera su compromiso con una emigración legal, ordenada y segura, continuará garantizando el derecho a viajar y emigrar de los ciudadanos cubanos y de regresar al país, según los requerimientos de la legislación migratoria) donde se manifiesta que “ante el éxodo de profesionales de determinadas especialidades médicas se comenzará a aplicar las regulaciones establecidas en el Decreto 306, del 11 de octubre de 2012 para las salidas al exterior por asuntos particulares de profesionales médicos de diferentes especialidades que realizan actividades vitales en los servicios de sa­lud a la población y en la actividad científico-técnica”.

Es extremadamente confusa esta declaración ya que no se ofrece información detallada de cómo va a ocurrir esta regulación. Quizá para paliar esta deficiencia se realizó un foro virtual en el sitio del periódico Granma, al que no puedo darle otro calificativo que deplorable. Por qué un foro virtual si sabemos los problemas de conectividad que tenemos? Y en horario laboral? No entiendo! A pesar de eso, la avalancha de preguntas de los profesionales que participaron da la medida de lo confusa de la información emitida. Para poner más feo el asunto, por parte del Ministerio de Salud Pública de Cuba participaron 3 funcionarios, y, si no es que seguí mal el desarrollo del pobre intercambio, nunca me enteré de cuáles eran sus funciones o cargos. Y recalco lo de pobre intercambio porque la mayoría de las preguntas o intervenciones se quedaron sin respuestas.

Estoy convencida de que una decisión de esta magnitud y seriedad haya sido detenidamente pensada y concuerdo con que el estado tiene que garantizar la salud de la población, pero sospecho que esta medida va a tener un efecto adverso. Incluso en médicos a los que no les pasaba por la cabeza emigrar. No podemos mirar de un solo lado las razones por las cuales los médicos emigran, no solo es por oír cantos de sirenas, que los hay, no solo es porque hay una ley de ajuste, y otras razones más que conocemos y sufrimos. Hay que profundizar también en el cotidiano de vida de un médico en Cuba, desde que se levanta hasta que se acuesta (si es que no tiene guardia). El transporte, que al menos en la capital es insuficiente e impredecible, la alimentación, que es la gran pesadilla de los que deben alimentar a una familia, no solo por la escacez de alimentos, si no, por los precios, la vivienda, en muchos casos con hacinamiento, donde viven 2 y hasta 3 generaciones en la misma casa, el salario con la imposibilidad de poder comprar una pc (para trabajar, comunicarse y estudiar)  con lo que gana en un año, o aspirar a casi lo imposible: irse 3 días a un hotel todo incluido con su familia en sus vacaciones…

Siento que la preocupación y la pena me turban y me impiden poder escribir de forma más coherente y argumentada lo que pienso y siento al respecto. Quizá mas adelante pueda enrutarme, pero no quería dejar pasar este momento para expresar mi desconcierto, el que estoy segura que comparten muchísimos cubanos.

(Foto de Lisandra Fariñas Acosta, Periódico Granma).

images (1)El 10 de diciembre de 2006 inicié este espacio llena de avidez y entusiasmo por lo que podría hacer con él.  Sigo repleta de ambas cosas.

Creo que el mérito principal ha sido que aquí se recoge paso a paso el desarrollo de varios proyectos de servicios de Infomed, desde la idea inicial hasta su puesta en marcha. De ellos podemos sacar lo que hicimos bien y lo que habría que hacer de otra manera en futuros proyectos o en el mejoramiento de los ya realizados.

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12387779_873126979461485_1156204585_nUn año más. Año duro, raro, tremendo para nuestra institución. Hubo logros, pudo haber habido más. Hubo cambios, faltan más, muchos más, no solo en la estructura, en los decisores, esos se cambian de un plumazo (aunque en el caso nuestro el plumazo duró y dura más de un año), pero tenemos paciencia, no queda otra, ya estamos agotados de levantar manos y voces reclamando lo que se debe hacer, y no depende de nuestra gestión. Hay cosas más serias, más de fondo, más difíciles de cambiar y son el estado de ánimo de la gente, hay que rescatar la motivación, el goce por lo que se hace, el orgullo por pertenecer a este lugar, el sentido de pertenencia, la transparencia en todas las relaciones y decisiones, la colaboración desinteresada, el respeto a la experiencia, la capacidad de hacer y saber hacer críticas que mejoren lo que ofrecemos, así como de asimilarlas sin  susceptibilidades enfermizas, hay que lograr que nos involucremos en todo con alegría y desinterés. Hay que mejorar la vida de las gentes, con pequeños y no tan pequeños detalles. Hay que hacer que cada uno sienta que cuenta. Hay que estimular a diario lo bien hecho, no solo con diplomas y formalidades, hay que hacerlo desde lo más humano y sincero, sin aspavientos. Hay mucha experiencia y calidad humana, por eso confío y soy optimista.

Felices aniversarios!