{"id":932,"date":"2011-04-21T19:21:59","date_gmt":"2011-04-21T23:21:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogviejo.sld.cu\/mirthai\/?p=932"},"modified":"2011-04-21T19:21:59","modified_gmt":"2011-04-21T23:21:59","slug":"los-seres-humanos-se-clasifican-en-tres-grandes-grupos-segun-su-tipo-de-flora-intestinal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.sld.cu\/mirthai\/2011\/04\/21\/los-seres-humanos-se-clasifican-en-tres-grandes-grupos-segun-su-tipo-de-flora-intestinal\/","title":{"rendered":"Los seres humanos se clasifican en tres grandes grupos seg\u00fan su tipo de flora intestinal"},"content":{"rendered":"<p><em>Se trata de un hallazgo del proyecto europeo MetaHIT, cuyo fin es investigar el microbioma humano y que en Espa\u00f1a coordina el Dr. Francisco Guarner desde el Instituto de Investigaci\u00f3n Vall d\u2019Hebron. <\/em><br \/>\nInvestigadores del Instituto de Investigaci\u00f3n Vall d\u2019Hebron (VHIR) han contribuido al descubrimiento de la existencia de tres grupos de poblaciones bacterianas que clasifican a la poblaci\u00f3n mundial seg\u00fan tres tipos de flora intestinal (microbioma humano), algo parecido a lo que sucede con los grupos sangu\u00edneos. Esta clasificaci\u00f3n a escala mundial permite a los investigadores acotar, en su b\u00fasqueda, el n\u00famero de variables que pueden estar implicadas en enfermedades, acercando m\u00e1s la correlaci\u00f3n entre el estado de la flora intestinal y el estado de salud de la persona.<\/p>\n<p>Los resultados de esta fase del estudio, que supone un avance importante del proyecto europeo MetaHIT, acaban de ser publicados en Nature. Los investigadores esperaban hallar diferencias en el microbioma seg\u00fan razas, nacionalidades, entorno o tipo de dieta. En cambio, de manera sorprendente, estos resultados han agrupado a los humanos \u2013independientemente de su procedencia- en tres grandes grupos, seg\u00fan la bacteria dominante, y ser\u00e1 esta bacteria la que determina qu\u00e9 otras especies conviven con ella y, por tanto, qu\u00e9 otras especies conforman el microbioma de un individuo.<\/p>\n<p>\u201cEs como si la poblaci\u00f3n de bacterias del intestino de una persona constituyera un ecosistema. En nuestro planeta disponemos de diferentes ecosistemas terrestres (bosques tropicales, desiertos, sabana, bosque mediterr\u00e1neo, etc.) y en cada uno de ellos crecen determinadas especies vegetales. No encontraremos un abeto en medio del desierto ni un pino mediterr\u00e1neo en un bosque tropical ni una liana en un bosque mediterr\u00e1neo. A su vez, las especies dominantes de estos ecosistemas determinan qu\u00e9 otras especies vegetales crecer\u00e1n a su alrededor. Pues lo mismo sucede en el intestino humano: existen tres tipos de flora intestinal, cada uno con una determinada bacteria dominante que da pie a que haya m\u00e1s o menos bacterias de otro tipo\u201d, explica el Dr. Francisco Guarner, responsable del proyecto MetaHit en Espa\u00f1a y coordinador del grupo de investigaci\u00f3n en fisiolog\u00eda y fisiopatolog\u00eda digestiva del VHIR, adem\u00e1s de participante en el consorcio biom\u00e9dico CIBERehd.<\/p>\n<p>Este avance da informaci\u00f3n de gran valor a los investigadores, pues habr\u00e1 que tener muy en cuenta a estos grupos a la hora de buscar diferencias entre el microbioma humano en situaci\u00f3n de salud y enfermedad y, tambi\u00e9n, seg\u00fan el Dr. Guarner, \u201cse trata de informaci\u00f3n crucial en el momento de plantear la posibilidad de trasplantes de esta flora intestinal\u201d. Tambi\u00e9n podr\u00eda dar pie a otras investigaciones que revelaran las diferentes respuestas de estos tres grupos a la ingesta de dietas y f\u00e1rmacos. Por otra parte, en el art\u00edculo tambi\u00e9n se muestran algunos resultados que correlacionan ciertos marcadores gen\u00e9ticos y funcionales de la flora intestinal con la edad, \u00edndice de masa corporal y sexo del paciente.<\/p>\n<p>En 2010 se logr\u00f3 descifrar la caracterizaci\u00f3n y variabilidad gen\u00e9tica de las comunidades microbianas que viven en el tubo digestivo de los humanos. Despu\u00e9s de este hallazgo, la investigaci\u00f3n ya se encamin\u00f3 hacia la b\u00fasqueda de la funcionalidad de estos genes en determinadas patolog\u00edas para as\u00ed establecer las diferencias entre el microbioma intestinal en individuos sanos y enfermos.<\/p>\n<p>Con este objetivo se sometieron a un estudio multifactorial las muestras de flora intestinal de pacientes de Espa\u00f1a, Dinamarca, Francia, Italia, Jap\u00f3n y Estados Unidos con el fin de agruparlas seg\u00fan su similitud. Debido a la gran cantidad de datos de secuenciaci\u00f3n generados en este estudio (m\u00e1s de un terabyte de secuencias), este primer an\u00e1lisis necesita de una capacidad computacional que s\u00f3lo est\u00e1 al alcance de unos pocos centros europeos, como el Barcelona Supercomputing Center, que colabora en el proyecto. Despu\u00e9s de un complejo an\u00e1lisis bioinform\u00e1tico, los resultados fueron sorprendentes: las muestras se clasificaban en tres grupos bien diferenciados, que no respond\u00edan ni a nacionalidad, ni enfermedad, ni raza; sino al tipo de microbioma intestinal. \u201cAntes -explica el Dr. Guarner- se dec\u00eda que cada individuo ten\u00eda una flora intestinal propia y diferente, algo as\u00ed como las huellas digitales. Ahora deberemos cambiar este concepto y pensar que la funcionalidad de la flora intestinal permite clasificarla en tres grupos\u201d.<\/p>\n<p>Aunque no se conoce el origen de esta diferenciaci\u00f3n ni tampoco, si se podr\u00e1n mezclar o no estos microbiomas entre s\u00ed. \u201cTal vez tenemos que empezar a pensar en el tipo de flora intestinal como si se tratara de un grupo sangu\u00edneo, especialmente cuando se aborden determinados tratamientos como en el caso, por ejemplo, de los trasplantes del microbioma como el que logr\u00f3 nuestro equipo el a\u00f1o pasado\u201d, apunta el Dr. Guarner. Este descubrimiento supone un gran avance para desvelar los par\u00e1metros de la flora intestinal que caracterizan el estado de salud del paciente. \u201cAhora ya sabemos qu\u00e9 bacterias nos clasifican en uno de estos tres grupos y s\u00f3lo queda ver qu\u00e9 par\u00e1metros, dentro de cada uno de estos grupos, nos sit\u00faan en un estado de normalidad o enfermedad. De hecho, ya estamos trabajando en ello y esperamos tener resultados muy pronto\u201d, sigue Guarner.<\/p>\n<p>El proyecto MetaHIT pretende estudiar los microorganismos del intestino y sus actividades biol\u00f3gicas con el fin de adquirir suficiente conocimiento como para poder determinar qu\u00e9 par\u00e1metros indican un funcionamiento de la actividad intestinal normal y cu\u00e1les pueden relacionarse con alg\u00fan desorden intestinal o nutricional (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, obesidad, etc.), para que, frente a una determinada enfermedad, se pueda realizar un an\u00e1lisis de la flora intestinal, ver qu\u00e9 falta o qu\u00e9 hay en exceso y corregirlo como parte del tratamiento del desorden intestinal.<\/p>\n<p>Este proyecto europeo MetaHIT formado por 13 entidades europeas, entre la que se incluye VHIR como \u00fanico participante del Estado espa\u00f1ol recibi\u00f3, a mediados del 2008, 11,4 millones de euros de la Uni\u00f3n Europea para investigar el microbioma humano. El presupuesto total del proyecto se aproxima a los 22 millones de euros y cuenta adem\u00e1s con las aportaciones individuales de los 13 miembros del consorcio y de la multinacional farmac\u00e9utica UCB.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se trata de un hallazgo del proyecto europeo MetaHIT, cuyo fin es investigar el microbioma humano y que en Espa\u00f1a coordina el Dr. Francisco Guarner desde el Instituto de Investigaci\u00f3n Vall d\u2019Hebron. 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