Aspectos generales de la dieta

No se asuste, es importante conozca que no es preciso cambiar todos sus hábitos alimenticios al mismo tiempo, esto desde el inicio estaría condenado al fracaso. Es mejor establecer pequeños cambios que conseguirán grandes resultados. Uno de los objetivos fundamentales de la dieta es reducir la obesidad.

La mayoría de las personas saben que una dieta baja en sal y en grasas es buena para la salud, pero pocas personas conocen las razones y sobre todo las cantidades recomendables. Analicemos éste tipo de sustancias:

La Sal

Uno de los componentes de la sal que tomamos con los alimentos, es el sodio (se representa Na), éste es un mineral necesario en pequeñas cantidades para algunos procesos del cuerpo. Demasiado aporte de sal, aumenta su tensión arterial. Esto a la larga va a producir un estrechamiento de las arterias haciendo que su corazón tenga que trabajar con más dificultad.

Por otro lado también provoca retención de líquidos, de este modo sus tobillos se hincharan, y tendrá mayor dificultad para respirar.

Si usted tiene problemas cardíacos, no añada más dificultades a su corazón, ¡Ayúdelo!. Reducir el consumo de sal a menos de 2’5 gramos/día (equivale a una cucharadita de café para todo el día), es un objetivo fundamental.

Acá le dejamos algunas orientaciones y consejos:

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Las grasas

Las grasas son esenciales para el funcionamiento de nuestro cuerpo. Hay tres tipos distintos:

  • Grasas monoinsaturadas como el aceite de oliva (líquidas a temperatura ambiente).
  • Grasas poliinsaturadas como el aceite de girasol o de maíz (líquidas a temperatura ambiente).
  • Grasas saturadas como las grasas animales (sólidas a temperatura ambiente).

La mayoría de las comidas tienen de los tres tipos de grasas, pero en diferentes cantidades. Los dos primeros grupos de grasas son buenas y necesarias para el organismo, el mayor problema lo constituyen las grasas saturadas.

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