La diabetes mellitus (DM) constituye un problema importante para los servicios de salud pública y una de las enfermedades crónicas no trasmisibles más comunes. La Federación Internacional de Diabetes (FID) plantea que esta enfermedad presenta una prevalencia global en los adultos de 8,3 %. Además se considera una enfermedad que, según datos estadísticos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pronostica una población diabética para el 2045 que supera los 629 millones de personas[i]. Actualmente sigue mostrando un crecimiento acelerado, motivado fundamentalmente por los malos hábitos alimenticios y la no práctica sistemática de ejercicios, lo cual la ha situado como una enfermedad no infecto contagiosa con alcance de pandemia mundial. En Cuba, la prevalencia de DM es de 62,2 por 1000 habitantes[ii].

La educación terapéutica en diabetes es la base del tratamiento para las personas con diabetes, el desconocimiento en las medidas de autocuidado y la falta de seguimiento ambulatorio periódico podrían favorecer la aparición de complicaciones[iii],[iv], como la Úlcera del Pie Diabético (UPD). Aunque se han desarrollado programas de prevención y los servicios de salud están organizados, aún las amputaciones constituyen un problema importante por resolver[v].

El concepto de pie diabético es difícil de delimitar con precisión[vi]. En el documento del Consenso Internacional de Pie Diabético, del 2007, se define como “la ulceración, infección o destrucción de los tejidos profundos asociadas a la neuropatía y/o la enfermedad arterial periférica en las extremidades inferiores de las personas con diabetes”6, aunque el pie de riesgo es considerado cuando se presenta en el pie del diabético algunos factores que lo transforman en vulnerable a la ulceración, entendiéndose como tal a la neuropatía, la isquemia, la deformidad, la callosidad y el edema[vii].

  1. International Diabetes Federation. The global burden. In: International Diabetes Federation. IDF Diabetes Atlas. Geneva: IDF; 2013. p. 9-50.
  1. Cuba (MINSAP). Dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas de Salud. Prevalencia de diabetes mellitus, hipertensión arterial y asma bronquial según grupo de edad y sexo. 2017. Anuario Estadístico de Salud 2017. La Habana: MINSAP; 2017. p. 97.
  1. Al-Wahbi AM. Impact of a diabetic foot care education program on lower limb amputation rate. Vasc Health Risk Manag. 2010;6: 923 – 34.
  1. Dorresteijn J, Valk JD. Patient education for preventing diabetic foot ulceration. Diabetes Metab Res Rev 2012; 28 (Suppl 1): 101 – 6.
  1. García García Y, Hernández Lao E, Hernández Soublet A, Barnés Domínguez JA, Durán Balmaseda Z. Educación terapéutica en diabetes en pacientes con una primera amputación por pie diabético. Cubana de Angiología y Cirugía Vascular 2016; 17 (1).
  1. Apelqvist J, Bakker K, van Houtum WH, Schaper NC; International Working Group on the Diabetic Foot (IWGDF) Editorial Board. Practical guidelines on the management and prevention of the diabetic foot: based upon the International Consensus on the Diabetic Foot (2007) Prepared by the International Working Group on the Diabetic Foot. Diabetes Metab Res Rev 2008: 24 (Suppl 1): S181-7. doi: 10.1002/dmrr.848.
  1. García Herrera AL, Febles Sanabria R, Moliner Cartaya M. Identificación de los factores de riesgo que conducen al desarrollo de las lesiones neuropáticas ulceradas. Cubana de Angiología y Cirugía Vascular 2016; 17 (1).