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Mini revisión

Autores:Sourabh Shukla, Nicole F Steinmet

Nanotecnologías emergentes para inmunoterapia del cáncer.

Experimental Biology and Medicine 2016; 241: 1116–1126.

Resumen
Fundada en el conocimiento cada vez mayor de las complejas interacciones del sistema inmunitario del cáncer, las inmunoterapias adyuvantes se desarrollan rápidamente emergente y adaptado para el tratamiento de diversas neoplasias humanas. Los inhibidores inmunes del punto de control, por ejemplo,  se ha demostrado éxito clínico. Sin embargo, muchos enfoques no están optimizados, requieren administración frecuente, están asociados con toxicidades sistémicas y solo muestran una eficacia modesta como monoterapias. La nanotecnología puede potencialmente mejorar la eficacia de tales inmunoterapias al mejorar la administración, retención y liberación de agentes inmunoestimulantes y biológicos en poblaciones celulares y tejidos diana. Esta revisión presenta el estado actual y las tendencias emergentes en este tipo de tecnología basada en nanotecnología. inmunoterapias contra el cáncer, incluida la función de las nanopartículas como portadoras de inmunomoduladores, vacunas contra el cáncer basadas en nanopartículas,
y depósitos para inmunoestimulación sostenida. También se destacan los desafíos y oportunidades de traducción clave en este campo de rápido crecimiento.

Artículo completo en: Experimental Biology and Medicine 2016; 241: 1116–1126. DOI: 10.1177/1535370216647123

 

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Se encuentra que cetuximab con radiación es inferior al tratamiento convencional en cáncer de orofaringe por VPH

 

Un análisis provisional de los datos de un estudio clínico aleatorizado de pacientes con cáncer de orofaringe por virus del papiloma humano (VPH) encontró que el tratamiento con radioterapia y cetuximab está asociado con peor supervivencia en general sin avance en comparación con el tratamiento convencional con radiación y cisplatino. El estudio fue diseñado para ver si cetuximab con radiación sería menos tóxico que el cisplatino con radiación sin comprometer la supervivencia de los pacientes con este cáncer.

El estudio en fase 3, que terminó la inscripción en 2015, fue financiado por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), parte de los Institutos Nacionales de la Salud, y dirigido por NRG Oncology, parte de la Red Nacional de Estudios Clínicos del NCI.  El comité de seguimiento de datos que supervisó el estudio recomendó publicar los datos después de que un análisis provisional de datos mostró que cetuximab con radiación estaba asociado con una supervivencia inferior en general sin avance, en comparación con cisplatino y radiación. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. ha aprobado cetuximab previamente con radiación para pacientes con cáncer de cabeza y cuello, incluyendo cáncer de orofaringe.  Cetuximab con radiación es aceptado como tratamiento convencional, especialmente para pacientes que no pueden tolerar el cisplatino.

“El objetivo de este estudio fue encontrar una alternativa al cisplatino que fuera tan efectiva en controlar el cáncer, pero con menos efectos secundarios”, dijo el doctor Andy Trotti, del Centro Oncológico Moffitt en Tampa, Florida, un investigador principal del estudio. “Nos sorprendió la falta de control del tumor con cetuximab”.

Ha habido mucho interés reciente en la comunidad de investigación clínica de cáncer en la evaluación de la “des-intensificación” de terapias para cánceres que tienen un buen pronóstico, como el cáncer de orofaringe (la parte de la garganta en la parte posterior de la boca, incluyendo el paladar blando, la base de la lengua y las amígdalas) por VPH. El objetivo es mejorar la calidad de vida de los pacientes y reducir los efectos tóxicos a largo plazo sin comprometer la eficacia del tratamiento. El cáncer de orofaringe por VPH es diagnosticado frecuentemente en individuos en los 50 y 60 años, y está asociado con índices altos de supervivencia, lo que proporcionó el incentivo para este estudio. Además, la inicdencia de este tipo de cáncer ha aumentado rápidamente en años recientes en los Estados Unidos.

“Estudios clínicos diseñados para probar estrategias menos tóxicas de tratamiento para los pacientes sin comprometer los beneficios clínicos son un área muy importante de interés para la investigación del NCI y la comunidad de investigación oncológica”, dijo la doctora Shakun Malik, de la División de Tratamiento y Diagnóstico del Cáncer del NCI.

El principal objetivo de este estudio fue determinar si la sustitución de cetuximab en vez de cisplatino con radiación resultaría en una supervivencia comparable en general mientras se reducían los efectos secundarios tóxicos con una mejor calidad de vida a largo plazo. El estudio inscribió a 849 pacientes con cáncer de orofaringe por VPH que fueron asignados aleatoriamente a recibir cetuximab o cisplatino con radiación. El estudio tuvo tres análisis planeados.

El tercer y último análisis, hecho después de una mediana de seguimiento de 4,5 años, encontró que la supervivencia en general en el grupo de cetuximab fue significativamente inferior al grupo de cisplatino.  En general, los índices de sucesos adversos graves (grado de 3-5) fueron similares para los pacientes de ambos grupos. Sin embargo, como lo esperaban los investigadores, los efectos secundarios tóxicos fueron diferentes, con sucesos adversos de toxicidad renal, sordera parcial y supresión de la médula ósea más común en los pacientes del grupo de cisplatino, mientras que la erupción fue más frecuente en el grupo de cetuximab. Todos los pacientes en este estudio habían completado la terapia en el tiempo de este análisis.

“Este estudio es el primer estudio clínico aleatorizado, diseñado específicamente para pacientes con cáncer de orofaringe por VPH, y establece al cisplatino con radiación como norma de tratamiento”, dijo la doctora Maura Gillison, del Centro oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas en Houston, la otra investigadora principal del estudio.

Los detalles completos del estudio se presentarán en la sesión plenaria de la Sociedad Americana de Oncología de Radiación (ASTRO) en la Reunión AnualNotificación de salida en San Antonio, Texas, el 22 de octubre a las 2:15 p. m. CT. Los resultados del estudio serán publicados más tarde en una revista evaluada por colegas.

Para más información acerca del estudiohttps://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT01302834

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La dieta vegetariana reducida en grasa ayudaría a prevenir o retrasar el avance del cáncer de próstata, indicó una revisión de estudios.

Una gran cantidad de investigaciones, aunque no todas, sugirió que el consumo de muchas frutas y vegetales podría proteger del cáncer de próstata, mientras que las dietas occidentales, ricas en grasa animal y productos lácteos, aumentarían el riesgo masculino de desarrollar la enfermedad.

En el nuevo estudio, los investigadores analizaron 25 estudios publicados sobre los efectos de la alimentación vegetariana en la aparición o avance de los tumores prostáticos.

La evidencia sugiere que las dietas ricas en fibra, frutas y vegetales, y reducidas en carne y lácteos, ayudarían a luchar contra este cáncer, publicó la revista Nutrition Reviews.

Por ejemplo, varios estudios sobre hombres con cáncer de próstata relacionaron el alto consumo de grasa saturada con un avance más rápido de la enfermedad y un riesgo más alto de muerte. La grasa saturada se encuentra principalmente en los productos animales.

En cambio, algunos estudios pequeños hallaron que la dieta vegetariana, rica en fibra y reducida en grasa, retrasaría el crecimiento y la diseminación de los tumores de próstata tempranos.

Otros estudios mencionaron los beneficios de ciertos componentes de los alimentos vegetarianos, como los antioxidantes o las isoflavonas de la soja.

“Para los hombres con cáncer de próstata, la clave para mejorar la posibilidad de sobrevida es evitar los alimentos ricos en grasa y consumir frutas, vegetales, legumbres y otros alimentos anticancerígenos”, declaró la doctora Susan Berkow, autora principal del estudio.

Berkow trabaja en la George Mason University, en Alexandria, Virginia, y es consultora del Comité de Médicos por la Medicina Responsable, un grupo que promueve la alimentación vegetariana.

El equipo dirigido por Berkow sostiene que la fibra y otros nutrientes en las dietas vegetarianas influirían en el cáncer de próstata, al alterar los niveles de ciertas hormonas que alimentan el desarrollo del tumor, como la testosterona y la insulina.

El equilibrio graso en la dieta de un hombre también puede ser la clave, destacaron los autores.

Algunos estudios hallaron que los ácidos grasos omega 3 ayudarían a controlar el curso del cáncer de próstata. Las grasas omega 3 se encuentran en el aceite de pescado, pero también en algunos vegetales como las semillas de lino y el aceite de canola.

 

FUENTE: Nutrition Reviews, septiembre del 2007

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*LA COMBINACIÓN DE ATEZOLIZUMAB, CARBOPLATINO, NAB-PACLITAXEL PROLONGA LA SSP EN NSCLC

  1. Tomado de: Phase III IMpower131 study showed Genentech’s Tecentriq (atezolizumab) plus chemotherapy (carboplatin and Abraxane) reduced the risk of disease worsening or death in the initial treatment of people with a type of advanced squamous lung cancer [news release]. San Francisco, CA: Genentech; March 19, 2018. https://www.gene.com/media/press-releases/14709/2018-03-19/phase-iii-impower131-study-showed-genent. Accessed March 19, 2018.Tomado : Lung Cancer Advisor . James Nam, PharmD
    20 de marzo de 2018

 

El atezolizumab más carboplatino y nab-paclitaxel de primera línea pueden mejorar la supervivencia libre de progresión (SLP) frente a la quimioterapia sola entre los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico (CPCNP) escamoso avanzado, según un comunicado de prensa.

El atezolizumab, un inhibidor de la PD-L1, actualmente está aprobado para el carcinoma urotelial metastásico / irresecable y el CPCNP metastásico con mutaciones de EGFR o ALK refractarias a la quimioterapia basada en platino.

Para el estudio abierto de fase 3 IMpower131 (Identificador ClinicalTrials.gov: NCT02367794), los investigadores asignaron aleatoriamente 1021 pacientes con CPCNP en estadio IV a 1 de 3 brazos del estudio: atezolizumab más carboplatino y paclitaxel (Grupo A), atezolizumab más carboplatino y nab- paclitaxel (Brazo B), o carboplatino y nab-paclitaxel solo (Brazo C, brazo de control).

Todos los pacientes recibieron terapia de inducción durante 4 a 6 ciclos seguidos de monoterapia con atezolizumab de mantenimiento; los pacientes en el brazo de control solo recibieron la mejor atención de apoyo.

El perfil de seguridad de cada agente fue consistente con los reportados previamente; no se informaron nuevos eventos adversos cuando se administraron en combinación.

En el momento del análisis, no hubo mejoras significativas para la supervivencia global. Se presentarán datos y hallazgos más maduros en una próxima conferencia de oncología.

Reference

  1. Phase III IMpower131 study showed Genentech’s Tecentriq (atezolizumab) plus chemotherapy (carboplatin and Abraxane) reduced the risk of disease worsening or death in the initial treatment of people with a type of advanced squamous lung cancer [news release]. San Francisco, CA: Genentech; March 19, 2018. https://www.gene.com/media/press-releases/14709/2018-03-19/phase-iii-impower131-study-showed-genent. Accessed March 19, 2018.

Tomado de: Lung Cancer Advisor . James Nam, PharmD
20 de marzo de 2018