
0 – 12 meses
Desde el nacimiento, el desarrollo cognitivo transcurre dentro del período sensoriomotor. Los principales hitos incluyen la exploración sensorial, la coordinación ojo-mano y la permanencia o noción del objeto hacia el final del primer año. El niño aprende progresivamente que los objetos existen independientemente de su percepción inmediata.
12 – 24 meses
Durante el segundo año, se observan avances significativos en la resolución de problemas simples, la imitación diferida y la comprensión de relaciones causa-efecto. El pensamiento sigue siendo concreto y ligado a la experiencia inmediata, pero se amplía la capacidad de representación mental.
24 – 36 meses
Entre los 24 y 36 meses emerge el pensamiento simbólico más elaborado, evidente en el juego simbólico y el uso del lenguaje para representar experiencias. El niño puede clasificar objetos simples, seguir secuencias cortas y comenzar a anticipar eventos.