Parkinson

La enfermedad de Parkinson (EP) es la causa más común de parkinsonismo y la enfermedad neurodegenerativa más frecuente después de la enfermedad de Alzheimer.  Es una enfermedad crónica, que afecta al sistema nervioso central, provocando síntomas motores y no motores. Es considerada como un trastorno multifactorial, fruto, en la mayoría de los casos, del efecto combinado de muchos factores, tanto genéticos como ambientales.

A pesar de que existen tratamientos eficaces para tratar la sintomatología, la enfermedad de Parkinson no tiene cura hoy por hoy, sin embargo, no es una enfermedad fatal, lo que significa que el afectado no va a fallecer a causa de ella.

La velocidad de progresión de la enfermedad es muy variable según qué pacientes.  En los primeros años se mantiene una buena respuesta farmacológica. Al evolucionar la enfermedad, aparecen las complicaciones motoras, fluctuaciones, discinesias, alteraciones de la marcha de la postura y del equilibrio. Los síntomas no motores, inicialmente poco importantes, se hacen más intensos, hasta llegar a dominar el cuadro en fases avanzadas.

Etapas de la enfermedad

Hoenh y Yahr establecieron los 5 estadíos clásicos de progresión de la enfermedad de Parkinson. Hay que tener en cuenta que no todos los pacientes van a evolucionar hasta los últimos niveles:

  • Estadío 1: Síntomas leves, afectan solo a una mitad del cuerpo.
  • Estadío 2: Síntomas ya bilaterales, sin trastorno del equilibrio.
  • Estadío 3: Inestabilidad postural, síntomas notables, pero el paciente es físicamente independiente.
  • Estadío 4: Incapacidad grave, aunque el paciente aún puede llegar a andar o estar de pie sin ayuda.
  • Estadío 5: Necesita ayuda para todo. Pasa el tiempo sentado o en la cama.

Solamente el 15 por ciento de los afectados de parkinson llega a padecer un grado de deterioro motor tan grave que necesite ayuda constante para hacer cualquier actividad, dependa de otras personas y se pase la mayor parte del tiempo en una silla o en la cama, sin poder moverse en absoluto por sí mismo. Si la cifra le parece muy alta y le atemoriza, dele la vuelta: el 85 por ciento de los pacientes de parkinson no terminarán en silla de ruedas.