nov 4th, 2019 Archives

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EL TEMPLETE.

Declarado Patrimonio de la Humanidad desde el año 1982. Se inauguró solemnemente el 19 de marzo de 1828.

El Templete. Pequeño templo grecorromano erigido en 1828, cuya construcción se debe al coronel

don Antonio María de la Torre y Cárdenas, Sobre ello Eusebio Leal Spengler, historiador de la capital

cubana ha dicho: “Entonces, por eso, el pintor de El Templete, acogiendo esa tradición, pone la elección

del primer alcalde en este lugar, y al mismo tiempo, enfrente, el segundo acto –el acto civil y el acto

religioso–, la primera misa que se celebra en El Templete; se ofició debajo de una ceiba parecida a la

que existe en la actualidad , que podríamos llamar ¡el bautismo de la ciudad!” bajo los auspicios del

capitán general y gobernador Francisco Dionisio Vives y el obispo de La Habana Juan José Díaz de

Espada y Fernández de Landa

El gobernador en aquel entonces, Francisco Cagigal de la Vega, hizo construir en el monumento en 1754 una columna de tres caras, con una imagen de la Virgen del Pilar en la parte superior. En la base fueron colocadas dos inscripciones. Una en latín y la otra en castellano antiguo, sobre esos acontecimientos.

La inscripción del castellano antiguo estaba situada para el lado sur, y la otra para el norte. Esta última fue sustituida en 1903, cuando se restauró la columna, por otra con un texto latino, que es una modificación del castellano antiguo.

En su interior El Templete atesora tres lienzos del pintor francés, que en aquella época residía en Cuba, Juan Bautista Vermay, quien fuera, además, director de la Academia San Alejandro. Las pinturas muestran la primera misa y el primera cabildo.

Posteriormente se colocó otra obra del mismo autor que ofrecía una vista panorámica de la inauguración oficial de suceso y que llamó la atención del público por la forma tan exacta en que estaban representados los personajes, con sus trajes y otros elementos.

A su vez, el obispo de Espada sufragó los gastos para la construcción de un busto de mármol de Cristóbal Colón con su pedestal. El autor se desconoce. El pavimento de la edificación es de es de mármol blanco.

Esta edificación de marcado carácter histórico se encuentra en el Centro Histórico de La Habana Vieja declarado Patrimonio de la Humanidad desde el año 1982.

Dicha edificación quedó perpetuada primero por la ceiba conmemorativa, luego por la piedra en la Columna Cagigal (1754), y más tarde con el templete neoclásico y sus lienzos interiores (1828).

LA CEIBA.

Con el paso del tiempo la primera ceiba bajo cuyo follaje se efectuó la primera misa y el primer cabildo, desapareció. Por eso, entre los años 1755 y 1757, se sembraron tres alrededores del sitio donde ella había estado ubicada. Dos de las nuevas plantas terminaron secándose y la tercera fue talada en el año 1827 para facilitar la construcción de El Templete.

En 1828, otras tres ceibas fueron plantadas. De esas solo una logró sobrevivir a su suerte hasta el año 1960, lo que se traduce en 131 años;

¿Cómo salvar una ceiba?

En 1828, otras tres ceibas fueron plantadas. De esas solo una logró sobrevivir a su suerte hasta el año 1960, lo que se traduce en 131 años, Se trato de salvar, tomando muestras del tejido del árbol para analizarlas. Luego, se comenzó a romper la cerca de piedra que habían construido a su alrededor pues comprimía sus raíces y le impedía absorber bien los nutrientes de la tierra. Incluso se le aplicó un suero hidropónico enriquecido con hormonas —parecido al suero fisiológico— como parte del cual se sustituía la aguja por una cánula de cristal que, al introducirse en el árbol, permitía llegarlas gotas alimenticias hasta la zona de circulación de la planta.

Pero, a pesar de todos los esfuerzos, la centenaria ceiba no logró recuperarse, razón por la cual en el año 1960 se plantó otra. Este último ejemplar llegó con vida hasta el 9 de febrero del 2016.

El 15 de marzo de ese propio año, se trasplantó para este sitio una ceiba joven de unos 15 años y de ocho metros de altura, aproximadamente, procedente de Las Terrazas, Artemisa, que es la que actualmente se puede apreciar en El Templete.

Tradiciones.

De acuerdo con una antiquísima tradición, en la noche del 16 de noviembre se le dan tres vueltas a la ceiba en sentido contrario a las manecillas del reloj, y se le pide un deseo. Algunas personas dejan cerca de ella monedas u otros objetos de carácter religioso

Según la leyenda, girar alrededor de ese árbol sagrado en la tradición Yoruba, tocarlo, abrazarlo y hasta besarlo atrae la prosperidad. A juicio de estudiosos es una de las más arraigadas tradiciones habaneras “por el marcado sincretismo impuesto tras el encuentro entre las culturas españolas y africanas”.

Compilado:

Lic. Sol María López

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