0

Rusia reportó 23 mil 827 nuevos contagios por el coronavirus SARS-CoV-2, cifra que alcanza los cinco millones 857 mil dos, para un aumento del 0,41 por ciento con respecto al día anterior.
De los casos detectados la víspera, dos mil 552 resultaron asintomáticos (10,7 por ciento) y la mayoría fueron localizados en esta capital (tres mil 966), en la región de Moscú (dos mil 469) y San Petersburgo (mil 942).

Un total de 454 mil 241 personas están enfermas de COVID-19, informó recientemente el estado mayor operativo para el combate a la pandemia.

Durante las últimas 24 horas, en el país se registraron 786 muertes a causa de la enfermedad, el nuevo máximo del país, total que asciende a 145 mil 278 fallecidos, para un índice de mortalidad de 2,48 por ciento.
Ayer, 21 mil 269 personas recibieron altas médicas, cifra que suma cinco millones 257 mil 483, el 89,8 por ciento de todos los contagios, según los datos oficiales.

julio 14/2021 (Prensa Latina) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

0

Memorias de una pandemia

Entre 1918 y 1920 el mundo fue azotado por «la gripe española», una de las pandemias más mortales que haya conocido la civilización. En Cuba, curiosamente, el daño fue mucho menor de lo esperado.
La pandemia de la COVID-19, ha hecho meditar en muchas direcciones; nos ha hecho reparar, una vez más, en la vulnerabilidad de nuestra especie, y en la necesidad de trabajar unidos y desinteresadamente.

En aras de buscar experiencias y dejar de replicar errores, la actual pandemia ha motivado el desempolva miento de episodios similares. Tales revisiones permiten afirmar que no hay novedad en advertir cómo un virus es capaz de cambiar drásticamente el curso de la vida humana.

Una de las historias revividas en tiempos contemporáneos ha sido la de la mal llamada gripe española, pandemia de la que se recogían escasas referencias, razón por la que muchos desconocían de su existencia e impacto.

Esta gripe tuvo lugar hace ya una centuria, entre los años 1918 y 1920. Ocurría, además, al ocaso de un momento muy turbulento para la humanidad: la Primera Guerra Mundial.

La gripe de 1918

Aunque recibió denominaciones como «La pesadilla», «el Káiser», «la peor plaga de la historia», «la madre de las pandemias» y la pandemia de gripe de 1918, el apelativo de gripe española ha sido la forma en que mayormente se le presenta. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que entre el 20 y el 40 por ciento de la población mundial enfermó con esta gripe.

Comparada con los tiempos modernos, este mal brotó cuando concurrían grandes limitaciones de las ciencias y la Medicina. Se desconocía, por ejemplo, el agente causal; y los tratamientos eran muy limitados (aún no se habían descubierto los antibióticos y la primera vacuna contra la gripe se desarrollaría 40 años después); se carecía, además, de sistemas públicos de salud en el mundo.

A través de múltiples investigaciones se ha logrado determinar que el virus causante de aquella pandemia fue una influenza A del subtipo H1N1. Su origen ha estado saturado de especulaciones, aunque las últimas evidencias científico-históricas se han enfocado en Norteamérica.

Todo hace indicar que el virus emergió en el primer trimestre de 1918, en el estado de Kansas, Estados Unidos. En ese Estado se ha logrado establecer que los primeros casos aparecieron casi al unísono en dos sitios algo distantes geográficamente: un campamento militar en Fort Riley, y el pequeño condado de Haskell.

Diferentes evidencias señalan que en algún momento del verano de ese año el virus sufrió una mutación que lo tornó un agente más infeccioso y letal. Así, a finales de agosto de 1918 se reportó la gripe en Brest, un puerto francés por el que entraron tropas estadounidenses durante la Primera Guerra Mundial.

El mal se extendió rápidamente a Burdeos y a otras tropas inmersas en el conflicto bélico. Esos ejércitos sufrieron considerables bajas y ante la posibilidad de que esta sensible información les pusiera en un plano vulnerable frente a sus enemigos, se instauró una inflexible censura.

En España, que era una nación neutral en el conflicto, la pandemia recibió una mayor atención por los medios de la prensa. Este hecho influyó mucho en que la enfermedad recibiera el nombre de gripe española.

El retorno de las tropas beligerantes a sus países de origen contribuyó a la diseminación de la gripe a nivel planetario. El virus alcanzó a territorios recónditos como Oceanía y Alaska. De este último escenario norteño, baste decir que el pueblo inuit de Fairbanks prácticamente desapareció.

Gestas médicas en Cuba

La gripe española también llegó a nuestro país. Se ha logrado evidenciar cómo en octubre de 1918 el virus «desembarcó» en el puerto de La Habana a bordo del buque Alfonso XIII. En aquella nave viajaban 44 personas afectadas por el citado virus; de ellas, 26 habían muerto durante la travesía.

En octubre fallecieron en la capital 125 personas enfermas por esta afección. Casi al unísono se reportaron casos de la enfermedad en Camagüey, que llegó a ser la zona del país mayormente afectada por la pandemia, al punto de registrarse en ese lugar el mayor número de fallecidos.

Y aunque La Habana poseía todas las condiciones para ser la más golpeada, por su densidad de población y movilidad de sus habitantes, algo influyó en que eso no sucediera. La razón radicó en la profunda visión preventiva de la Escuela de higienistas cubanos, quienes dictaron las medidas de control para el país.

Este grupo de médicos estaba liderado por Juan Guiteras Gener y estaban bajo el influjo, la brillantez y competencia profesional del científico Carlos J. Finlay Barrés. Ellos establecieron en octubre de 1918 diferentes normativas para la profilaxis de la gripe, en las cuales se puede apreciar una increíble vigencia.

Sorprende cómo entre estas medidas dictadas hace un siglo se encuentran acciones tan familiares para los tiempos contemporáneos como el aislamiento de los enfermos en sus domicilios, la necesidad de llamar rápidamente al médico al presentarse los primeros síntomas, así como mantener la limpieza e higiene de los hogares.

Igualmente, usar soluciones antisépticas, prohibir visitas en las casas de pacientes afectados por la gripe y la salida de los moradores de los hogares que tenían enfermos, no frecuentar lugares cerrados o con gran aglomeración de personas y abolir la práctica de dar la mano como fórmula de cortesía, o dar besos en la cara.

La actualidad de los esfuerzos desplegados por los médicos cubanos nos enorgullece y explica cómo en aquellos instantes, con mucho menos recursos y conocimientos, se pudo controlar en la Mayor de las Antillas un mal que causó enormes estragos a nivel mundial.

Filed under Uncategorized by on . Comment#

0

Primera reunión del Grupo de Trabajo sobre vacunas, ‎terapias y diagnóstico de la COVID-19 en países en ‎desarrollo

Declaración conjunta de los titulares del Grupo Banco ‎Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización ‎Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio
30 de junio de 2021

Declaración

Las máximas autoridades del Grupo Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) celebraron el día de hoy la primera reunión del Grupo de Trabajo sobre vacunas, terapias y diagnóstico de la COVID-19 en países en desarrollo. Posteriormente dieron a conocer la siguiente declaración conjunta:

«Muchos países están luchando contra nuevas variantes y una tercera ola de infecciones de COVID-19, razón por la cual resulta aún más apremiante acelerar el acceso a las vacunas para poner fin a la pandemia en todo el mundo y lograr un crecimiento de base amplia. Vemos con mucha preocupación las limitaciones en cuanto a vacunas, terapias, diagnóstico y apoyo a la distribución en los países en desarrollo. Es preciso actuar de inmediato para detener la pérdida de vidas causada por la pandemia y evitar una mayor divergencia entre la recuperación económica en las economías avanzadas y el resto de países.

 Hemos establecido un Grupo de Trabajo a modo de un «comité de crisis» para facilitar el seguimiento, la coordinación y la distribución anticipada de herramientas sanitarias contra la COVID-19 en los países en desarrollo, y para ayudar a las partes interesadas y las autoridades nacionales a eliminar obstáculos críticos, apoyando así las prioridades establecidas por el Grupo Banco Mundial, el FMI, la OMS y la OMC, incluidas en las declaraciones conjuntas del 1 de junio y el 3 de junio, y en la propuesta del personal técnico del FMI por un monto de USD 50.000 millones.

 En la primera reunión celebrada el día de hoy, analizamos la necesidad urgente de incrementar el suministro de vacunas, terapias e instrumentos diagnóstico a los países en desarrollo. Analizamos asimismo medios prácticos y eficaces que faciliten el seguimiento, la coordinación y la distribución anticipada de vacunas contra la COVID-19 en países en desarrollo.

 Como primer paso urgente, instamos a los países del G-20 a 1) adoptar la meta de vacunar a por lo menos al 40% de la población en todos los países para finales de 2021, y a por lo menos el 60% para el primer semestre de 2022, 2) repartir sin demora un mayor número de dosis de vacunas, entre otras formas garantizando que por lo menos 1.000 millones de dosis se distribuyan de inmediato a los países en desarrollo en 2021, 3) proporcionar financiamiento, mediante donaciones y financiamiento en condiciones concesionarias, para subsanar las brechas residuales, incluidas las correspondientes al Acelerador ACT, y 4) eliminar todas las barreras a la exportación de insumos y vacunas ya producidas, así como otras barreras en las operaciones de las cadenas de abastecimiento.

 Además, en aras de la transparencia, acordamos compilar datos sobre solicitudes de dosis (por tipo y cantidad), contratos, entregas (incluidas las correspondientes a donaciones) y distribución de vacunas contra la COVID-19 a países de bajo y mediano ingreso, y publicarlos como parte de un tablero común de indicadores de cada país. Acordamos asimismo adoptar medidas para abordar el problema de la reticencia a la vacunación, y coordinar esfuerzos para subsanar deficiencias en cuanto a preparativos, a fin de que los países estén en condiciones de recibir, distribuir y administrar vacunas».

Tomado de:  Organización Mundial de la Salud.

Filed under Uncategorized by on . Comment#

0

El auge de la variante delta pone en alerta a Europa

Países como Portugal o Reino Unido frenan su desescalada por el ascenso de esta nueva estirpe que, según el ECDC, llegará a provocar el 90% de los contagios en el continente en agosto

Reuters

Jessica Mouzo

Barcelona – 26 jun 2021 – 23:42 CEST

Europa mira con preocupación el auge de la variante delta de coronavirus en el continente. Más contagioso y con habilidades mejoradas para sortear, en parte, la protección de las vacunas, este nuevo linaje, que se descubrió en India, ya provoca el 90% de los contagios en el Reino Unido y, según el Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), a finales de agosto será el responsable también del 90% de todas las infecciones en Europa. El ascenso de esta variante ya ha precipitado que Portugal frene su desescalada y Reino Unido retrase un mes la fecha prevista de retorno a la vieja normalidad. España, por su parte, se mueve entre dos aguas: este fin de semana ha levantado la obligación de usar mascarilla en la calle y celebra que Reino Unido haya incluido a Baleares en su lista de zonas seguras para viajar, pero los gobiernos autonómicos piden cautela a la población con la flexibilización de las medidas por el temor a la delta. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mostró este viernes la “preocupación” del bloque europeo por la expansión de la variante y pidió a los países que no bajen la guardia con las restricciones y las medidas de control.

Más información

La nueva estirpe de coronavirus que acecha a Europa inquieta también a los expertos. La evidencia científica es todavía limitada, coinciden, pero los antecedentes de la India, donde la variante delta hizo estragos y disparó los contagios, las hospitalizaciones y las muertes, mantienen en alerta a la comunidad científica. “Es una variante a la que hay que prestar atención y nos debe preocupar, pero no alarmarnos. Es el resultado de dos mutaciones, una que la hace más contagiosa y otra que tiende a escapar más de las vacunas”, resume Daniel López Acuña, exdirector de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El ECDC estima que esta variante es entre un 40% y un 60% más transmisible que la alfa, descubierta en el Reino Unido en septiembre de 2020 y predominante actualmente en buena parte de Europa (incluida España). La delta “es, por ahora, la variante más contagiosa que se ha identificado”, dijo este viernes el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

 

  • Además, según los estudios realizados por los servicios británicos de Salud Pública, la efectividad de la primera dosis de las vacunas de Pfizer y de AstraZeneca contra la enfermedad sintomática es inferior ante la variante delta: son efectivas al 33%, mientras que ante la variante alfa, este porcentaje asciende al 50%. Con las dos dosis administradas, no obstante, la protección es muy similar a la que se consigue ante la alfa: la pauta completa con la de Pfizer tiene una efectividad del 96% contra la hospitalización y la de AstraZeneca, del 92%. “Parece que esta variante escapa más a las vacunas, pero estas funcionan. Aunque haya infecciones, las vacunas protegen contra la enfermedad grave y la muerte”, reflexiona Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología.

 

 

Variante delta plus

A la variante delta, además, le ha salido un nuevo sublinaje, la delta plus, que también mantiene en alerta a los expertos. “En India está catalogada como variante de interés y tiene más capacidad de transmisión, pero no parece más virulenta”, apostilla Pumarola. Se trata, según López Acuña, de una estirpe que combina la variante delta con la sudafricana, pero todavía es demasiado pronto, coinciden los expertos, para sacar conclusiones sobre su impacto. “Este es el problema al que nos enfrentamos mientras no tengamos campañas de vacunación homogéneas a nivel mundial. Mientras haya estas desigualdades, tendremos núcleos de infección activos que harán que el virus continúe circulando y vaya generando variantes de más transmisibilidad”, sentencia Pumarola.

En cualquier caso, si en algo coinciden las autoridades sanitarias es que la mejor forma de parar la expansión de la delta es acelerando la vacunación y completando la pauta de inmunización de la población más vulnerable. Los expertos también piden mantener las medidas de control para evitar la transmisión. “En España, por ejemplo, hemos sido demasiado permisivos con el Reino Unido y esto incrementa el riesgo. Es, además, una inoportunidad liberar las mascarillas en exteriores y relajar medidas en el ocio nocturno”, concluye López Acuña.

 

Tomado de : EL PAÍS