Medicina Física y Rehabilitación

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Rehabilitación en el tratamiento de la poliomielitis anterior aguda

La poliomielitis anterior aguda (PAA) se erradicó casi completamente en los países en los que se instauró la vacunación obligatoria. Aunque en esos países las formas recientes son hoy excepcionales, a menudo se presenta el problema del tratamiento de pacientes que contrajeron la enfermedad varios años atrás.
Para poner en práctica un tratamiento correcto es necesario conocer bien la enfermedad, sus secuelas y los problemas específicos que plantea el envejecimiento en tales pacientes.
La rehabilitación de las poliomielitis de larga data se analiza en muchos trabajos recientes que, en algunos casos, proponen protocolos de rehabilitación específicos para esta patología. De ser necesario, las prótesis y la readaptación se deben incluir en el proyecto terapéutico, que debe enmarcarse en un equipo multidisciplinario coordinado por un médico experto en esta enfermedad y sus secuelas.
Por último, se debe olvidar los tratamientos quirúrgicos, ampliamente utilizados en épocas de grandes epidemias, que pueden todavía indicarse en algunos casos muy precisos.

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Contracturas musculares

Las contracturas musculares se clasifican en tres grupos según su fisiopatología. Las contracturas antálgicas corresponden a un reflejo nociceptivo en flexión. Las contracturas álgicas son variadas (calambres, hiperactividad muscular, contracturas metabólicas). Las contracturas análgicas comprenden las contracturas miostáticas («retracciones» en la literatura francesa) y miotáticas correspondientes a la espasticidad. El capítulo de las contracturas musculares ilustra la confusión que puede reinar en el uso de las denominaciones.

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Rehabilitación de las vejigas neurógenas del adulto

Los trastornos urinarios por enfermedades neurológicas son frecuentes y de expresión polimorfa. Para alcanzar una mejor comprensión fisiopatológica, etiopatogénica y evolutiva de los síntomas, el examen clínico se debe completar con exploraciones urodinámicas y en ocasiones electrofisiológicas. La finalidad de la evaluación radiológica es poner de manifiesto una patología asociada, urológica o ginecológica, medir la repercusión anatómica de los trastornos miccionales y detectar las complicaciones. La conducta terapéutica depende de las características del trastorno, y también del estado neurológico y psicosocial del paciente. Puede justificar la atención interdisciplinaria, con participación de especialistas en rehabilitación, urólogos y neurocirujanos. El objetivo es doble: preservar la función renal si está amenazada por la disfunción neurológica y  restaurar lo mejor posible el bienestar miccional y la continencia, que son elementos fundamentales para la buena calidad de vida de estos pacientes que, en algunos casos, tienen grandes impedimentos. El tratamiento de los trastornos digestivos y genitosexuales, que forma parte de la rehabilitación, no se expone en este capítulo.

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Parálisis obstétrica del plexo braquial

Las parálisis obstétricas del plexo braquial (POPB) son provocadas por una distensión del plexo braquial durante el parto. Ya nadie pone en duda su naturaleza traumática, enunciada por Duchenne de Boulogne, mientras que no sucede lo mismo con las teorías disgenésica y vascular, así como las que se refieren a malformación y malposición.
Si bien en numerosos casos se puede asistir a una recuperación espontánea, testimonio de una simple sideración radicular temporal, en otros la solución de continuidad en el seno del plexo braquial ocasiona una limitación funcional severa, ya esté ausente la recuperación o sea ésta simplemente parcial.

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Esclerosis en placas y rehabilitación

La Esclerosis en Placas (EP) es una de las dolencias neurológicas crónicas más frecuentes.
Afecta tradicionalmente a adultos jóvenes al principio de su actividad profesional, familiar y social.
Además de las formas benignas (entre el 10 y el 40 % de los casos según los autores), puede conducir a una minusvalía grave.  A pesar de lo mucho que se espera actualmente de la investigación, la aparición de nuevos tratamientos, sobre todo los interferones ß, influye poco en el pronóstico funcional. En estos pacientes es importante el seguimiento y el tratamiento llevado a cabo por equipos de rehabilitación y de readaptación a lo largo de toda la enfermedad.

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Espina bífida

La Enciclopedia Médico Quirúrgica ha publicado este artículo sobre la rehabilitación de la espina bífida  elaborado por el Servicio de Rehabilitación del Hospital de Saint-German en Francia.

El artículo indica que la espina bífida es una malformación congénita de la médula espinal y de las vértebras que afecta al niño y a la niña en una proporción casi igual y que provoca parálisis sensitivomotoras de importancia variable a nivel de las extremidades inferiores de la vejiga y del recto, así como hidrocefalia muy frecuentemente. Se trata de la forma más grave de las disrafias viables. Se describen los aspectos más característicos.

El tratamiento de la espina bífida paralítica es multidisciplinario:
— médico: neurocirujano, ortopedista, urólogo;
— paramédico: kinesiólogo, enfermero, ergoterapeuta,
logopeda, especialista en psicomotricidad, ortopedista, psicólogo,
etc.
Es penoso, precoz (desde el nacimiento) y a largo plazo. Sus finalidades son mantener las adquisiciones a nivel muscular y articular, prevenir al máximo las complicaciones, desarrollar la autonomía en todos los campos (motor, vesicoesfinteriano, anorrectal).
Su dificultad reside en el riesgo de ser demasiado penoso para el niño y su familia, rápidamente cansados por incalculables desplazamientos. Es preciso que la rehabilitación se integre lo más armoniosamente posible en la planificación de la semana (debe tener lugar, si es posible, en el domicilio y en la escuela).

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Coma, estado vegetativo y rehabilitación

Los servicios de rehabilitación deben hacer frente a un tratamiento cada vez más precoz de los estados de coma, a menudo de origen traumático, pero también de origen anóxico o mixto. Gracias a los avances de las técnicas de reanimación es posible aumentar la supervivencia de los pacientes que han sufrido lesiones encefálicas graves, pero a costa de secuelas que pueden llegar hasta un estado arrelacional o de relaciones con el entorno muy limitadas.
Para elegir las técnicas de rehabilitación hay que diferenciar entre los estados de coma, los estados vegetativos, el síndrome apálico, el mutismo acinético y el síndrome de deseferenciación. El examen clínico cuidadoso debe determinar la gravedad de los trastornos del estado de alerta (mediante escalas normalizadas), los niveles de sufrimiento lesional (reactividades posturales, reactividades específicas) y la existencia de trastornos asociados que pudieran comprometer el pronóstico vital. Las deficiencias y discapacidades se evalúan al mismo tiempo que se instaura el control de las grandes funciones, la adecuación de los aportes hídricos y alimentarios, y la prevención de las complicaciones cutáneas, vasculares y ortopédicas. Las complicaciones infecciosas por agentes nosocomiales plantean problemas terapéuticos cada vez más serios. Deben empezar a aplicarse lo antes posible las técnicas de estimulación farmacológicas y reeducativas, que se inscriben en un contexto pluridisciplinario. Su principal objetivo es restablecer una comunicación elemental fiable y reproducible. En Francia se considera que una persona se encuentra en estado vegetativo persistente tras un plazo mínimo de 1 año. La atención de estos pacientes comprende acciones médicas (preventivas), quirúrgicas (corrección de las deformaciones ortopédicas secundarias) y de readaptación (ayudas humana y técnica, centros especializados), que plantean numerosas dificultades de orden social, jurídico, económico y ético.

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Evaluación y tratamiento de las enfermedades neuromusculares

El tratamiento de las enfermedades neuromusculares se basa en el diagnóstico establecido sobre bases sólidas y en la evaluación del pronóstico realizada a título individual, dada la extrema variabilidad de la presentación clínica y la evolutividad de estas enfermedades. La complejidad de las consecuencias ortopédicas, cardíacas o respiratorias requiere un enfoque pluridisciplinario en el cual la medicina física desempeña un papel importante.