Familiares de pacientes colon irritable pueden sufrir síntomas.

El síndrome de colon irritable (SCI) se hereda de familia, según un nuevo estudio de la Clínica Mayo.

Las personas con SCI eran tres veces más propensas que aquellas sin la condición a tener un familiar que también padecía el trastorno, según halló el equipo de la doctora Yuri A. Saito, del Centro Miles y Shirley Fiterman de Enfermedades Digestivas de la clínica, en Rochester, Minnesota.

El SCI afecta a hasta el 30 por ciento de la población general. Los síntomas incluyen dolor abdominal, diarrea, inflamación y constipación. Se desconoce la causa, pero se sabe que las infecciones gastrointestinales graves pueden aumentar el riesgo de desarrollarlo.

Estudios previos habían sugerido que los familiares de las personas con SCI también podían desarrollar la enfermedad, pero lo hicieron a partir de las respuestas de los pacientes sobre los síntomas de sus familiares.

Y, dado que esos síntomas no son un tema de conversación en la mayoría de los hogares, Saito dijo que muchos pacientes ignorarían que un familiar también está padeciendo el problema.

El equipo entrevistó personalmente a 477 personas con SCI, a 1.492 familiares de primer grado (padres, hermanos o hijos) y a un grupo de control de 297 personas sanas y 936 familiares.

La mitad de los familiares de los pacientes con SCI tenían síntomas de la enfermedad, a diferencia del 27 por ciento de los familiares del grupo de control. Es decir que los familiares de los pacientes con SCI tenían 2,75 veces más riesgo de sufrir la misma condición.

Saito espera que esto dispare la búsqueda de los genes involucrados en el SCI, ya que aún no hay ninguno identificado. También podrían influir los factores ambientales interfamiliares. Por ejemplo, las personas víctimas de abusos tienen riesgo de desarrollar SCI.

Aunque los resultados no tienen una aplicación práctica para los pacientes, “confirmarían” que sus síntomas tienen un origen biológico.

“Muchas personas se preguntarán ‘¿Por qué a mí?’, y muchas veces no tenemos respuesta. Aún no sabemos exactamente qué es, pero estamos trabajando en eso”, sintetizó.

 

 

FUENTE: The American Journal of Gastroenterology, abril del 2010.

Acerca de Dra. Mirtha

Doctora en Ciencias Médicas. Especialista de II Grado en Gastroenterología. Profesora Auxiliar.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*