Los probióticos más frecuentes en el yogur y el queso, Lactobacillus acidophilus, podrían convertirse en un tratamiento para la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), previa manipulación genética.
Un estudio que se publica hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences expone cómo con la deleción de uno de los genes del lactobacilo, éste se convertía en una terapia eficaz frente a ciertos tipos de colitis en modelos murinos.
Al alimentar a los animales durante trece días con el nuevo probiótico, empezó a desaparecer la inflamación del intestino hasta que la enfermedad se desvaneció en un 95 por ciento.
Para ello, esta bacteria del ácido láctico movilizó a las células inmunes dendríticas, que a su vez incrementaron la producción de otras células del sistema inmunológico, las células T reguladoras, para reequilibrar la inflamación intestinal y sistémica.
Mansour Mohamadzadeh, profesor de Medicina en la Universidad Northwestern, en Chicago, Estados Unidos, y autor principal del estudio, considera que su trabajo “abre nuevas vías para el tratamiento de las enfermedades intestinales autoinmunes, incluyendo la enfermedad inflamatoria intestinal y el cáncer de colon, a partir de la recuperación del equilibrio de las respuestas inmunes”.
Según el autor, el gen manipulado en Lactobacillus acidophilus constituye una posibilidad segura para desarrollar tratamientos no farmacológicas en el futuro. Estos investigadores también trabajan ahora en el efecto del nuevo probiótico sobre el cáncer de colon.
(PNAS DOI: 10.1073/ pnas.1005066107).
