Asocian a la menopausia con riesgo de recaídas en mujeres que padecen hepatitis C crónica.

Investigadores del Servicio de Hepatología del Hospital Beaujon, en Clichy (Francia), han descubierto que la menopausia tiene “un impacto negativo” en las tasas de respuesta virológica sostenida de las mujeres con hepatitis C crónica. El estudio se ha presentado en el último Congreso de la Asociación Americana para Estudio del Hígado (AASL, por sus siglas en inglés), que se ha celebrado en Boston (Estados Unidos). Asimismo, en este trabajo han visto que los pacientes con el virus de la hepatitis C con genotipo 1 que sufren problemas de obesidad y una importante esteatosis (degeneración grasa) muestran mayores tasas de recaídas que el resto. Además, observaron que las recaídas están asociadas con la reducción de la dosis de interferón pegilado (PEG-IFN), no con reducir la ribavirina (RBV).
Las recaídas en pacientes que padecen hepatitis C crónica con tratamientos combinados con PEG-IFN y RBV se observaron en el 30% de esta población tras finalizar el tratamiento. Los factores asociados con estas recaídas no se conocen bien. El objetivo de este trabajo era evaluar los factores relacionados con estas recaídas en pacientes con hepatitis C crónica, sobre todo en mujeres, tratados con PEG-IFN y RBV en combinación.
Para ello se analizó a un total de 249 pacientes con hepatitis C crónica nunca antes tratados y recibieron PEG-IFN y RBV, incluyendo su respuesta al término del tratamiento. De estos pacientes, el 34% (84) eran mujeres.
La duración de la terapia se definió según las actuales guías de tratamiento y se recogieron datos clínicos, biológicos, virológicos e histológicos de los participantes. También se analizaron los tipos de PEG-IFN, las dosis iniciales y las modificaciones de la terapia.
Además se evaluó la eficacia del tratamiento con técnicas de sensibilidad cualitativa que analizaron el ARN del virus de la hepatitis C. Asimismo, se estudiaron los factores asociados a estas recaídas.
Así, se observaron recaídas en el 34% de los pacientes. La mayoría de los participantes tenían una edad media de 47 años, el 10% presentaba problemas de obesidad, el genotipo 1 estaba presente en el 33% de los casos y el 24% tenía fibrosis avanzada y una importante esteatosis se detectó en el 27% de los pacientes.
Entre los factores relacionados con las recaídas en toda esta población, resaltaron la obesidad, el genotipo 1, la esteatosis y la reducción de la dosis de PEG-IFN en su tratamiento. En el caso de las mujeres, la menopausia como factor relacionado con las recaídas se observo en el 59% de la muestra, mujeres con una edad media de 48 años.
Para confirmar el posible impacto de la menopausia en estas recaídas, los investigadores franceses compararon los pacientes con edades inferiores y superiores a los 50 años de edad según el género. En hombres (165), se registraron recaídas en el 22% y en el 28% de los pacientes menores de 50 años y mayores, respectivamente.
Cuando las tasas de recaídas se analizaron en mujeres (84), se observaron diferencias estadísticas relacionadas con la edad (14% contra 37%). Entre las mujeres, los factores asociados con estas recaídas fueron la menopausia, la obesidad, la alta carga viral, el genotipo 1 y la actividad necroinflamatoria. Solo la menopausia fue asociada de forma independiente con las recaídas en las mujeres con hepatitis C crónica.
En conclusión, según los investigadores, “los pacientes con hepatitis C crónica infectados con el genotipo 1 y que presentan obesidad e importante esteatosis presentan mayores tasas de recaídas”. “La reducción de la dosis de PEG-IFN, pero no la reducción de las dosis de ribavirina, está también asociada a las recaídas. En las mujeres, la menopausia tuvo un impacto negativo en las tasas de respuesta viral sostenida”.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Reafirman que el café puede demorar enfermedad hepática

Tomar café podría ayudar a demorar el progreso de la fibrosis en los pacientes con enfermedad del hígado graso, según una nueva investigación presentada en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Estudio de Enfermedades del Hígado, en Boston. Y un estudio separado expuesto en el mismo encuentro halló que los pacientes con hepatitis C crónica que bebían la mayor cantidad de café y no habían mejorado con el tratamiento estándar lograban resultados mucho mejores con un nuevo intento.
Desde comienzos de la década de 1990, varios estudios sugirieron que el café traía beneficios para la salud del hígado, dijeron los médicos Jeffrey W. Molloy y Stephen A. Harrison y su equipo del Centro Médico Brooke en San Antonio, Texas, en su reporte.
En el 2009, el doctor Harrison destacó en una entrevista que dos trabajos habían demostrado que tomar alrededor de dos tazas y media de café por día reducía el riesgo de esteatosis hepática, o hígado graso, en pacientes con hepatitis C.
Los investigadores de Texas usaron a un grupo de individuos asintomáticos a quienes habían controlado inicialmente con ultrasonido, lo que les permitió tener una “muestra limpia de pacientes” sin enfermedad hepática que sirvieron como cohorte de control, dijo Harrison a Reuters Health.
Los pacientes cuyos test sugirieron enfermedad del hígado graso fueron sometidos a biopsias percutáneas del hígado.
Sus análisis incluyeron a 177 pacientes sanos; 89 con esteatosis simple; 31 con esteatohepatitis no alcohólica (NASH por su sigla en inglés) y fibrosis en etapa 0-1; y nueve pacientes con NASH y fibrosis en etapa 2-4.
Entre los pacientes con NASH, los investigadores detectaron que aquellos que tenían cuadros menos severos tomaban una cantidad significativamente mayor de café que aquellos que sufrían fibrosis graves.
Los pacientes con NASH y fibrosis 0-1 consumían un promedio de 413 mg de cafeína y 312 mg de café, en comparación con los pacientes con NASH y fibrosis en etapa 2-4, que tomaban 189 mg de cafeína y 79 mg de café.
“Definitivamente hay una relación, todavía no sabemos exactamente cómo funciona”, entre el café y la fibrosis, dijo Harrison, quien calificó a los resultados de “provocadores” y “generadores de hipótesis” y destacó que se necesita un estudio de intervención prospectivo para determinar una asociación causal.
Aun así, el equipo concluyó que “el consumo moderado de cafeína y/o café podría ser un complemento benigno para el manejo exhaustivo de los pacientes con NASH”.
En el segundo estudio, el doctor Neal D. Freeman, del Instituto Nacional del Cáncer, y su equipo encontraron que entre 885 pacientes con hepatitis C crónica que no mejoraron con el tratamiento con interferón, aquellos que tomaban más café respondían mejor a un nuevo intento con interferón pegilado alfa 2a y ribavirina.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Vida sana podría prevenir el cáncer de colon

Lograr que las personas coman más saludablemente, no fumen, reduzcan el consumo de alcohol y hagan más ejercicio podría prevenir casi un tercio de los cerca de 1,2 millones (aproximadamente un 23%) de casos de cáncer de colon diagnosticados cada año, dijo un grupo de investigadores del Instituto de Epidemiología del Cáncer de la Sociedad Danesa del Cáncer. “Nuestro estudio muestra la utilidad del mensaje de salud pública, que incluso las diferencias más modestas en estilo de vida podrían tener una consecuencia significativa en el riesgo de cáncer colorrectal”, dijo Anne Tjonneland, quien dirigió la investigación.
El cáncer colorrectal, a menudo referido como cáncer intestinal o de colon, causa la muerte de aproximadamente medio millón de personas al año en todo el mundo.
Los tratamientos Xeloda, de Roche <ROG.VX>, y Eloxatine, de Sanofi <SASY.PA>, son las principales medicinas para el tratamiento de la enfermedad, que le fue diagnosticada a 1,23 millones de personas en el 2008, según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer.
Tjonneland y sus colegas estudiaron los datos de 55 487 hombres y mujeres de edades comprendidas entre los 50 y los 64 años a los que previamente se les había detectado la enfermedad y que fueron seguidos durante casi 10 años.
Los participantes completaron cuestionarios sobre su dieta y estilo de vida y los investigadores crearon un índice de tipo de vida saludable empleando las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer y del grupo Recomendaciones Nutricionales Nórdicas.
Entre ellas figuran no fumar, hacer al menos 30 minutos al día de actividad física, no tomar más de siete bebidas alcohólicas a la semana, en el caso de las mujeres, y 14, en el de los hombres, tener una circunferencia de cintura por debajo de los 88 cm para mujeres y de los 102 cm en los hombres, y llevar una dieta saludable.
Los resultados, publicados en el British Medical Journal, mostraron que durante el período de seguimiento, 678 personas fueron diagnosticadas con cáncer intestinal.
Tras analizar el seguimiento que habían hecho los participantes de las cinco recomendaciones, los investigadores calcularon que si todos hubieran seguido solo un consejo, se hubiera prevenido alrededor del 13% de los casos de cáncer.
Si todos hubieran cumplido las cinco recomendaciones, se habría evitado el 23% de los cánceres.
Estudios anteriores identificaron 14 variaciones genéticas que aumentan el riesgo de desarrollar este tipo de tumores entre 1,5 y dos veces cada una, y un estudio publicado el mes pasado halló cómo una sola variante en el código genético de una persona puede llevar a un desarrollo de la enfermedad.
Pero los expertos dicen que tener una buena dieta y llevar un estilo de vida sano pueden tener un papel mucho más importante en el riesgo de sufrir este cáncer.
Tjonneland dijo que los hallazgos ponen de manifiesto la importancia de continuar con los “esfuerzos vigorosos de convencer a la gente para que siga las recomendaciones sobre su estilo de vida”.

Tomado de: Al Día, Infomed.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

El cáncer de páncreas evoluciona y se desarrolla lentamente

El cáncer pancreático evoluciona lentamente y le lleva años e incluso décadas desarrollarse, un hallazgo que ofrece la posibilidad de detectarlo antes y curarlo, informaron investigadores. Los expertos indicaron que sus resultados confirman que uno de los cánceres más letales causa la muerte no porque se expanda como el fuego sin control, sino porque no provoca síntomas hasta que está realmente avanzado.
“Eso brinda una gran ventana de oportunidad para tratar de detectar la presencia de estos cánceres en los primeros 20 años de su existencia, antes de volverse letal”, dijo el doctor Bert Vogelstein, de la Johns Hopkins University en Baltimore, quien ayudó a dirigir el estudio.
“Si uno puede hacer eso, se puede en principio curar (este cáncer) con cirugía”, añadió Vogelstein en una entrevista telefónica.
El cáncer de páncreas es uno de los tumores más letales, ya que causa la muerte del 95% de sus víctimas dentro de los cinco años del diagnóstico.
La Sociedad Estadounidense del Cáncer señala que 42 000 estadounidenses recibieron el diagnóstico de la enfermedad en el 2009 y más de 35 000 murieron como consecuencia de ella.
El equipo de Vogelstein, que trabajó con investigadores británicos en el Instituto Sanger y la Universidad de Cambridge, realizó una especie de investigación genética arqueológica sobre los tumores pancreáticos.
Los expertos recolectaron muestras de tejido durante autopsias inmediatas a la muerte de pacientes con cáncer de páncreas, así como también de tres pacientes cuyos tumores fueron removidos quirúrgicamente en un intento por salvar sus vidas.
En dos artículos publicados en la revista Nature, el equipo describió cómo usaron mutaciones en los tumores como un “reloj molecular” para medir la evolución de los tumores en el tiempo.
El ADN muta a una tasa que puede calcularse y los investigadores ya conocen qué mutaciones fueron causadas por el cáncer pancreático. Los expertos compararon las variaciones del ADN en el tumor primario -el primero que crece en el páncreas- con las de los tumores secundarios en el hígado y otros órganos.
“Pudimos crear una especie de árbol genealógico con cada generación sucesiva, teniendo mutaciones adicionales en los genes que comenzaron el proceso”, dijo Vogelstein.
“Fue obvio que tomó al cáncer un largo tiempo, de hecho décadas, desarrollarse hasta su estado maligno completo. Eso significa (…) que estos cánceres, al menos la mayoría de ellos, no se desarrollan rápidamente como otros tumores, incluido el cáncer de colon”, agregó.
Los científicos estimaron que lleva un promedio de 11,7 años antes de que se desarrolle la primera célula cancerosa real dentro de una lesión precancerosa. Se requieren otros 6,8 años para que un tumor crezca y la primera célula cancerosa se disemine a otra parte del cuerpo y, luego, unos 2,7 años cuando el paciente muera.

Tomado de: Al día, Infomed.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Las estatinas reducirían el riesgo de cáncer de colon

Los fármacos denominados estatinas disminuirían hasta un 12 por ciento el riesgo de cáncer de colon, según informaron investigadores estadounidenses.

Cuanto más prolongado era el período que las personas consumían las famosas píldoras para reducir el colesterol, menor era el riesgo de padecer más adelante cáncer de colon, dijeron los expertos durante un encuentro del Colegio Estadounidense de Gastroenterología.

Muchos investigadores hallaron que las estatinas tienen efectos más allá de la reducción del colesterol y el riesgo de enfermedad cardíaca.

“Estudios observacionales han sugerido que el uso de estatinas a largo plazo está asociado con un menor riesgo de varios cánceres, incluido el de pecho, próstata, pulmón, páncreas e hígado”, dijo el doctor Jewel Samadder, de la University of Michigan en Ann Arbor, quien dirigió el estudio.

“Nuestros hallazgos sugieren que los ensayos controlados y al azar diseñados para evaluar la hipótesis de que las estatinas reducen el riesgo de cáncer colorrectal están garantizados”, añadió Samadder en un comunicado.

El equipo realizó lo que se conoce como un meta-análisis, que combina los hallazgos de 22 estudios científicos con más de 2,5 millones de voluntarios.

En general, los pacientes que tomaban estatinas tenían un 12 por ciento menos riesgo de ser diagnosticados con cáncer de colon que las personas que no consumían esas medicinas, revelaron los autores.

Con todo, las estatinas no están libres de riesgo.

En mayo, expertos británicos informaron que los pacientes que las consumen corren mayor riesgo de padecer disfunción hepática, insuficiencia renal, debilidad muscular y cataratas.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario