Descubren una proteína clave para combatir las enfermedades intestinales

El hallazgo abre la puerta a nuevas vías de tratamiento de la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.

Científicos del Instituto Pasteur en Lille, Francia, han descubierto que los niveles bajos de la proteína PPAR-gamma pueden afectar a la regulación de las defensas del intestino, reduciendo la capacidad de estos pacientes de hacer frente a algunas infecciones intestinales, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn.
En concreto, los investigadores utilizaron ratones modificados genéticamente para reducir sus niveles de esta proteína y comprobaron que tenían más dificultades a la hora de combatir infecciones bacterianas en el colon, en comparación con ratones normales, según los resultados del estudio que publica la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Igualmente, analizaron diferentes muestras de colon de pacientes diagnosticados con la enfermedad de Crohn y detectaron niveles reducidos de péptidos antimicrobiales, o defensas, regulados por la proteína PPAR-gamma.
Actualmente, algunos fármacos para tratar enfermedades inflamatorias intestinales, como las dos anteriormente citadas, se centran en bloquear el factor de necrosis tumoral (TMF), aunque no todos los pacientes consiguen responder a esta terapia y, en caso de hacerlo, con el tiempo hay veces que deja de ser efectiva.
Por ello, con este estudio se abre la puerta a nuevas vías de tratamiento del Crohn o la colitis ya que los fármacos para la diabetes Avandia, de GlaxoSmithKline (GSK), o Actos, de Takeda, han demostrado que son capaces de restablecer las defensas intestinales mediante la activación de esta proteína.
No obstante, uno de los autores de esta investigación, el doctor Mathias Chamaillard, aseguró que hay alimentos o determinadas dietas ricas en ácido linoleico conjugado (CLA) -que se encuentra originalmente en la leche y los productos cárnicos- que también pueden impulsar la actividad de PPAR-gamma. Además, se ha demostrado que mejoran la situación de pacientes con cáncer relacionados con una colitis.
“A corto plazo, buscamos controlar la enfermedad, pero en el futuro también podríamos desarrollar una forma de detenerla”, explicó Chamaillard, quien recalcó que curar la enfermedad de Crohn implicaría tener que identificar a quiénes tienen un mayor riesgo de padecerla. De este modo, se podrían aumentar las defensas relacionadas a PPAR-gamma para combatirla aunque “para ambas situaciones es necesaria más investigación”.
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Los omega 3 ayudarían a reducir el riesgo de cáncer de colon

Las personas que consumen una gran cantidad de aceite de pescado y otros ácidos grasos omega 3 reducirían el riesgo a desarrollar cáncer de colon.

Estudios en animales y un par de ensayos clínicos pequeños sugieren que los suplementos de aceite de pescado reducirían la inflamación y tendrían propiedades anticancerígenas, concluyó el equipo de Sangmi Kim, de National Institute of Environmental Health Sciences, en Research Triangle Park, Carolina del Norte.

Pero, hasta ahora, estudios clínicos sobre la alimentación de cohortes grandes obtuvieron resultados contradictorios.

El equipo examinó la relación entre el consumo de ácidos grasos poliinsaturados y el riesgo de cáncer de colon en 1.503 personas blancas (incluidas 716 personas con cáncer de colon y 787 personas sanas) y 369 afroamericanas (213 con cáncer de colon y 156 sanas).

En la población blanca, el grupo en la cuarta parte superior, según el consumo de omega 3, tenía la mitad de riesgo de desarrollar cáncer de colon, a diferencia del grupo en el cuarto inferior.

Al analizar por separado a los dos principales ácidos grasos presentes en el aceite de pescado (eicosapentaenoico y docosahexaenoico), el equipo determinó que el riesgo también disminuía a medida que aumentaba el consumo.

Cuando el equipo estudió juntos a los grupos de personas blancas y de afroamericanas, también identificó una disminución del riesgo de cáncer de colon a medida que crecía el consumo de omega 3.

Un análisis por separado de los participantes afroamericanos no reveló esa relación.

El equipo halló igualmente que las personas que consumían más ácidos omega 6 que omega 3 eran más propensas a tener cáncer de colon, aunque el consumo de omega 6 per se no modificaba ese riesgo.

Además del aceite de pescado, las fuentes de ácidos grasos omega 3 son los aceites de semillas (aceite de nuez, aceite de linaza y los vegetales de hoja verde).

La población en Estados Unidos consume más omega 6 que omega 3; las principales fuentes incluyen el aceite de palma, de soja y de girasol.

El equipo determinó una relación “inesperada” entre el alto consumo de omega 3 y el cáncer de colon en los afroamericanos, pero reclamó precaución a la hora de interpretar ese resultado, que, afirmó, “pudo haber sido por azar”.

De todos modos, concluyó: “Se necesitan más estudios para asegurar que el beneficio potencial de una modificación alimentaria variaría según la etnia”.

 

FUENTE: American Journal of Epidemiology, online 14 de abril del 2010.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Estrés dispararía síntomas de enfermedad intestinal.

Las personas con enfermedad intestinal inflamatoria (EII) piensan que el estrés puede causarles los síntomas y un nuevo estudio les daría la razón.

Un equipo de investigadores en Canadá halló entre 552 pacientes con enfermedad intestinal estudiados durante un año, que el riesgo de sufrir un rebrote de los síntomas crecía cuando los pacientes se sentían especialmente estresados.

Los resultados, publicados en American Journal of Gastroenterology, respaldan lo que muchas personas con (EII) siempre creyeron. La EII es un grupo de trastornos que se caracteriza por la inflamación crónica de los intestinos y síntomas como dolor abdominal y diarrea. Los trastornos más importantes son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Se desconoce la causa exacta de esas enfermedades, pero existiría una respuesta excesiva del sistema inmunológico que lesiona el propio tejido intestinal. El estrés no causa la EII, pero es uno de los factores ambientales que podrían activar los síntomas en algunas personas.

Estudios previos habían demostrado que muchas personas con EII sienten que el estrés les agrava los síntomas, pero existen pocas evidencias científicas que lo avalen.

“Esta es una de las primeras pruebas de que la percepción del estrés posee una relación directa con el curso de la enfermedad”, indicó por correo electrónico a Reuters Health el doctor Charles N. Bernstein, autor principal del estudio.

“Proponemos que, a partir de este y otros estudios, los médicos traten de identificar y manejar los problemas psicológicos y el estrés de los pacientes”, dijo Bernstein, quien dirige el Centro de Atención y de Investigación de EII de Universidad de Manitota, en Winnipeg.

Los resultados surgen de 552 hombres y mujeres con enfermedad de Crohn o colitis, que respondieron cuestionarios cada tres meses durante un año para conocer sobre brotes sin síntomas, experiencias estresantes y estrés percibido, entre otros factores.

En total, 174 pacientes sufrieron brotes de síntomas durante el estudio, es decir, síntomas durante 3 meses después de un trimestre sin síntomas.

El riesgo de sufrir un brote de síntomas se duplicó durante períodos con altos niveles de estrés percibido durante el trimestre previo.

El 52 por ciento de esos pacientes había percibido un fuerte estrés durante el trimestre previo, a diferencia del 29 por ciento de los que no tuvieron síntomas.

Por otro lado, otros factores a los que se atribuyen el inicio de los síntomas de EII no estuvieron asociados con esos brotes. Fueron el uso de antibióticos o analgésicos sin esteroides (aspirina e ibuprofeno) e infecciones (resfríos, neumonía e infecciones urinarias).

Hay motivos biológicos para creer que la respuesta al estrés puede disparar o agravar los síntomas de la EII, señala el equipo.

El sistema nervioso simpático, que se activa con el estrés, actúa en el recubrimiento interno del colon y exacerbaría la inflamación. Existen evidencias de que las hormonas del estrés ayudarían a las bacterias nocivas a instalarse en los intestinos, lo que puede agravar los síntomas.

Si el estrés dispara los síntomas del EII, es posible que aprender a manejarlo mejor ayude a evitar los rebrotes. “Los pacientes con EII deberían conversar con el médico sobre el estrés”, dijo Bernstein, que agregó que los médicos cada vez reconocen más su efecto.

 

 

FUENTE: American Journal of Gastroenterology, online 6 de abril del 2010.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Encuentran un mejor tratamiento para la enfermedad de Crohn.

Un estudio encontró que dos fármacos dirigidos a calmar sistemas inmunitarios hiperactivos eran lo que mejor funcionaba.

Una terapia combinada de dos fármacos que controlan un sistema inmunitario rebelde proporcionaron el mayor alivio nunca visto para la enfermedad de Crohn, un trastorno en que el organismo ataca por error su propio tejido intestinal.

El nuevo hallazgo promete la oportunidad de cambiar el tratamiento actual de la enfermedad de Crohn, afirmó el Dr. William J. Sandborn, líder del estudio y vicepresidente de gastroenterología y hepatología de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.

Los resultados aparecen en la edición del 15 de abril de la New England Journal of Medicine.

Ahora, los médicos inician el tratamiento de la enfermedad de Crohn con esteroides, apuntó Sandborn. Si los esteroides no proveen alivio del dolor abdominal, náuseas, fiebre, pérdida de peso, diarrea y otros síntomas de la afección, el próximo paso es utilizar azatioprina, que reduce la actividad del sistema inmunitario en general. Los biológicos se prueban sólo si eso falla. Son tratamientos más recientes que incluyen anticuerpos monoclonales como el infliximab (Remicade). Estos medicamentos se dirigen a una parte específica del sistema inmunitario.

El ensayo mostró que la etapa en que se usa azatioprina sola se puede obviar. “Este estudio sugiere que la terapia que sigue a los esteroides debe incluir un biológico”, añadió Sandborn.

La terapia con azatioprina e infliximab parece ser la mejor opción para el tratamiento si los esteroides no resultan eficaces, afirmó Sandborn.

“Lo que este ensayo demuestra es que la estrategia más eficaz es la terapia combinada”, comentó.

Los resultados alterarán el tratamiento de la enfermedad de Crohn hasta cierto punto, apuntó el Dr. Jeffrey A. Katz, vocero de la Crohn’s and Colitis Foundation of America, pero mayormente “realmente confirma lo que otros estudios sugieren y lo que resulta clínicamente evidente, que la terapia combinada es mejor que el tratamiento con azatioprina sola”.

“Me hará inclinarme hacia el uso de la terapia combinada un poco más que antes”, dijo Katz, profesor asociado de medicina de la Facultad de medicina de la Universidad de Case Western Reserve, en Cleveland.

El ensayo internacional incluyó a 508 pacientes de enfermedad de Crohn que nunca habían sido tratados con fármacos de supresión inmunitaria. Un tercio recibió infliximab solo, un tercio recibió azatioprina sola, y un tercio fue tratado con ambos medicamentos. El ensayo fue financiado por Centocor Ortho Biotech, que comercializa infliximab, y Schering-Plough.

Tras 26 semanas, 56.8 por ciento de los que recibían la terapia combinada habían alcanzado una remisión completa de los síntomas, frente a 44.4 por ciento de los que recibían sólo infliximab y 30 por ciento de los que recibían sólo azatioprina.

El problema más preocupante con los fármacos que reprimen la actividad del sistema inmunitario es la infección grave. Dicho problema se presentó en 3.9 por ciento de las personas que usaron terapia combinada, 4.9 por ciento de las del grupo de infliximab, y 5.6 por ciento de las del grupo de azatioprina, una diferencia que no tuvo significación estadística, señaló Sandborn.

Y dado que la terapia combinada es más eficaz, ayuda a prevenir las infecciones que resultan de la ulceración de la pared intestinal provocada por la enfermedad de Crohn, añadió.

El temor de los efectos secundarios como las infecciones graves ha disuadido del uso de la terapia combinada, dijo Katz.

Y aunque el estudio “responde a nuestra pregunta en un grupo de pacientes selectos”, no resuelve por completo el tema de la seguridad, advirtió el Dr. Simon Lichtiger, profesor asociado de gastroenterología del Centro Médico Mount Sinai en la ciudad de Nueva York.

“Los datos de seguridad no se conocen del todo, y no se conocerán durante un año”, dijo Lichtiger. “Aún no está claro si las ventajas de la terapia exceden la posibilidad de toxicidad a largo plazo”.

La enfermedad de Crohn es una de las dos formas importantes de la enfermedad intestinal inflamatoria, cuyas causas subyacentes no están claras. La otra forma es la colitis ulcerativa. Se calcula que un millón de estadounidenses sufren de enfermedad intestinal inflamatoria.

Un estudio parecido se está llevando a cabo con personas que sufren de colitis ulcerativa, dijo Sandborn. No habrá resultados disponibles “hasta dentro de uno o dos años”, anotó.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Chocolate podría ser beneficioso para pacientes hepáticos.

El chocolate amargo rico en cacao podría ser prescripto en el futuro para personas con cirrosis hepática, después de que una investigación mostró potenciales beneficios para la salud.

Investigadores españoles dijeron el jueves que comer chocolate amargo frena el usual aumento de la presión sanguínea abdominal después de las comidas, la cual puede llegar a niveles peligrosos en pacientes con cirrosis y, en casos severos, llevar a una ruptura de vasos sanguíneos.

Se cree que los antioxidantes llamados flavanoles que se encuentran en el cacao son la razón por la cual el chocolate es bueno para la presión sanguínea, porque los químicos ayudan a alisar las células musculares de los vasos sanguíneos para que se relajen y ensanchen.

Un estudio con 21 enfermos del hígado en etapas terminales descubrió que aquellos que recibieron una comida con chocolate amargo con un 85 por ciento de cacao tuvieron un aumento significativamente menor de la presión sanguínea, o hipertensión portal, en el hígado que quienes consumieron chocolate blanco.

“El estudio muestra una clara asociación entre comer chocolate amargo y (menor) hipertensión portal y demuestra la potencial importancia de mejorías en el manejo de pacientes con cirrosis”, dijo Mark Thursz, profesor de hepatología en el Imperial College de Londres.

Los resultados fueron presentados en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado en Viena y sigue a varias investigaciones científicas anteriores que sugieren que el chocolate amargo también ayuda a la salud cardíaca.

La cirrosis es el conjunto de cicatrices en el hígado producido como resultado de lesiones o enfermedades prolongadas. Es causada por varios factores, incluida la hepatitis y el abuso de bebidas alcohólicas.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario