Identifican 13 variantes genéticas asociadas con un mayor riesgo de enfermedad celíaca.

La investigación, en la que ha participado un equipo español, puede contribuir a facilitar el diagnóstico de la patología, que actualmente afecta al 1% de la población mundial.

Un equipo de investigadores españoles del Hospital Clínico San Carlos y el Hospital Universitario La Paz en Madrid ha participado en un trabajo internacional que ha identificado 13 nuevas variantes genéticas asociadas a un mayor riesgo de enfermedad celíaca. El estudio, que se publica en la edición digital de la revista Nature Genetics, dobla el número de variantes genéticas comunes descubiertas asociadas con este trastorno.
La enfermedad celiaca es un trastorno autoinmune en el que la cubierta del intestino delgado se ve dañada por el gluten de la dieta y otras proteínas contenidas en el trigo, la cebada y el centeno. La prevalencia de la enfermedad celiaca es aproximadamente de un 1% a nivel mundial y el único tratamiento eficaz es seguir una dieta libre de gluten.
Los científicos, liderados por David van Heel de la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido) y Cisca Wijmenga de la Universidad de Groningen (Países Bajos), escanearon los genomas de 9.451 pacientes con enfermedad celíaca y más de 16.000 sujetos sanos. La mayoría de las regiones genéticas asociadas contienen genes con funciones conocidas en el sistema inmune.
Los investigadores han analizado cientos de miles de marcadores genéticos y han confirmado el papel en la enfermedad celíaca de 14 regiones génicas previamente descritas y ha añadido 13 nuevas regiones a este conjunto, además de apuntar la posible implicación de otras 13. De las 27 variantes genéticas de riesgo conocidas en la enfermedad celíaca, 18 de ellas están también asociadas con otras enfermedades asociadas al sistema inmune que incluyen la diabetes tipo 1 y la artritis reumatoide.
El trabajo pone de manifiesto el elevado número de factores genéticos implicados en esta enfermedad, todos ellos con una pequeña contribución, y apunta a posibles procesos específicos de la respuesta inmunitaria que pueden estar alterados, abriendo así el camino a nuevos estudios enfocados en estas vías.
“La mayoría de estas regiones contienen genes con un importante papel en la respuesta inmunológica, que en algunos casos parecen participar en las mismas rutas o procesos. La selección de linfocitos T durante su desarrollo en el timo, la detección por parte de la inmunidad innata de RNA viral o la interacción entre linfocitos T y B en distintos pasos de la respuesta inmunitaria, son algunos de los procesos cuya alteración podría tener especial relevancia en el desarrollo de la enfermedad”, explicó Emilio Gómez de la Concha, del Servicio de Inmunología Clínica del Hospital Clínico San Carlos en Madrid.
Los investigadores señalan que las aplicaciones prácticas de la investigación son todavía difíciles de determinar. La enfermedad celíaca presenta un tratamiento claro y eficaz en la gran mayoría de los pacientes, que es el estricto seguimiento de una dieta libre de gluten.
En este sentido, Gómez de la Concha explica que los grandes avances conseguidos en este estudio no suponen un cambio en este sentido. “Sin embargo, el diagnóstico certero es problemático y muchos enfermos, al no presentar una clínica muy florida, escapan a los tests diagnósticos vigentes en la actualidad. El conocimiento más exhaustivo de las bases genéticas de esta patología contribuirá a facilitar el diagnóstico. Además, estos avances permitirán una mejor comprensión de la enfermedad a nivel molecular”.
El grupo de investigación liderado por Emilio Gómez de la Concha, en estrecha colaboración con Isabel Polanco, del Servicio de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Universitario La Paz de Madrid, lleva quince años realizando estudios genéticos en enfermedad celíaca.
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Desarrollan un nuevo fármaco que potencia la eficacia del tratamiento para la hepatitis C

Novartis ha adquirido los derechos de Debio 025, un agente antiviral en Fase IIb de desarrollo para el tratamiento de esta enfermedad.
Novartis ha obtenido los derechos en exclusiva para el desarrollo y comercialización de Debio 025 (alisporivir), un agente antiviral potencialmente primero en su clase y que actualmente se encuentra en  Fase IIb de desarrollo para el tratamiento de la hepatitis C. Debio 025 es el primero de una nueva clase de fármacos denominados inhibidores de la ciclofilina, que podrían formar parte del futuro tratamiento habitual de la enfermedad.
Se ha obtenido la licencia para Debio 025 de Debiopharm Group™, una compañía biofarmacéutica independiente con base en Suiza, bajo un acuerdo que cede a Novartis los derechos exclusivos de desarrollo y comercialización en el mundo, excluyendo Japón.
“La hepatitis C se denomina, en ocasiones, ‘la epidemia silenciosa’, dado que el virus puede permanecer inactivo en el cuerpo durante años o incluso décadas, antes de que los síntomas se hagan aparentes,” según afirmó David Epstein, CEO de Novartis Pharma. “Novartis tiene como objetivo el desarrollo de medicamentos que reduzcan el impacto de esta enfermedad en los pacientes y creemos que Debio 025 podría suponer un importante paso adelante, potenciando significativamente la eficacia de la terapia existente que constituye el tratamiento habitual para la hepatitis C.”
Más de 170 millones de personas en todo el mundo están infectadas con el virus de la hepatitis C (HCV)3, que puede causar una enfermedad hepática grave que evolucione a una cirrosis o a cáncer de hígado, pudiendo provocar la muerte. La actual terapia sólo resulta efectiva en cerca del 50% de pacientes con la forma más prevalente del virus, denominada genotipo 12.
Los inhibidores de la ciclofilina, como Debio 025, proporcionan un nuevo enfoque de tratamiento, actuando sobre las proteínas del huésped implicadas en el desarrollo del virus de la hepatitis C. Los resultados del estudio de Fase II reflejan que Debio 025 redujo significativamente la replicación del HCV cuando se utilizó en monoterapia, y que tuvo un importante efecto aditivo anti-HCV (reducción 4,6 log10) en combinación con interferón pegilado alfa-2a en el tratamiento de pacientes que no habían recibido terapia previa1.
Actualmente está en curso un estudio de Fase IIb, doble ciego, controlado con placebo, para valorar la eficacia y seguridad de Debio 025 en combinación con el actual tratamiento estándar para la hepatitis C, peginterferón alfa-2a más ribavirina, en pacientes que no han recibido tratamiento previo. El estudio se está realizando en pacientes con la forma más común, el genotipo 1. Debio 025 se muestra también efectivo contra otros genotipos del virus1,4.
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Un páncreas artificial podría ayudar a diabéticos de tipo 1 durante el sueño.

El dispositivo controla los niveles de glucosa en sangre de los pacientes mientras duermen y les administra dosis de insulina según la van necesitando.

Una nueva investigación sugiere que los niños y adolescentes con diabetes tipo 1 podrían beneficiarse con el uso de un páncreas artificial para disminuir el riesgo de niveles peligrosamente bajos de azúcar en sangre mientras duermen y ayudarles a controlar su enfermedad.
El dispositivo, que combina sensores de glucosa en la sangre con bombas de insulina, administra dosis de insulina según la van necesitando los pacientes mientras duermen. La investigación, cuyos resultados se publicaron en la revista The Lancet, analizó el uso de un páncreas artificial en pacientes de 5 a 18 años ingresados en un hospital.
El control de azúcar en sangre durante la noche es un reto para las personas con diabetes tipo 1. Si la cantidad de azúcar en sangre desciende a niveles peligrosamente bajos, los pacientes pueden sufrir convulsiones, coma e incluso la muerte.
“Estos estudios muestran que los sistemas automatizados no sólo pueden ayudar a controlar la diabetes al mantener un buen control, sino que también mejorará la calidad de vida de las personas con diabetes tipo 1 y de sus familias mediante la reducción del riesgo de hipoglucemia”, según el líder de la investigación Roman Hovorka, del Instituto de Ciencias Metabólicas de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra. “Estos resultados sugieren que los dispositivos de circuito cerrado pueden ser capaces de reducir significativamente el riesgo del paciente de desarrollar complicaciones posteriores mediante la reducción, o incluso la superación, de la carga de la hipoglucemia.”
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Un test genético es capaz de predecir la capacidad de curación de la Hepatitis C

La evaluación genética podría ser la base para elaborar un modelo que permita prever las posibilidades de curación de cada paciente.

Un test genético podría predecir la capacidad de curación de la hepatitis C, tanto en pacientes monoinfectados como en coinfectados por VIH, según una de las conclusiones del estudio llevado a cabo por Norma Ibón Rallón y un equipo de investigadores del Hospital Carlos III de Madrid.
El virus de la hepatitis C afecta a más de 170 millones de personas en todo el mundo y se vuelve crónica en el 80% de los casos. En ellos, el tratamiento estándar, a base de interferón y ribavirina, tampoco logra curar a todos los pacientes. Así, se estima que entre un 70% y un 80% de los infectados sólo por el virus de la hepatitis C se curan, mientras que tan sólo lo logran la mitad de los coinfectados por este virus más el del VIH, un grupo muy numeroso.
Entre los factores que reducen las posibilidades de curación, además de la coinfección con VIH, se encuentran características individuales del paciente, como el sexo -responden mejor las mujeres al tratamiento-, la edad -siendo los más jóvenes los que tienen mejor pronóstico-, la raza -las personas africanas responden peor que los caucasianos- o las enfermedades subyacentes del hígado, que complican el proceso.
Además, en cuanto a los factores virales, el virus de la hepatitis C tiene seis genotipos. De ellos, se sabe que los infectados con los genotipos 2 y 3 responden mejor al tratamiento, pero en España prevalece el subtipo 1 del virus, que tiene una respuesta peor, señalaron los responsables del estudio.
Sin embargo, ninguno de estos datos permite a un médico tomar una decisión sobre la conveniencia de iniciar el tratamiento en un paciente determinado. Siempre se intentará. Si la carga viral disminuye, se le da una oportunidad a los fármacos, pero puede ocurrir que se suspenda el tratamiento, por falta de resultados, cuando el paciente lleva ya meses con él, y el enfermo habrá sufrido un tratamiento agresivo, costoso y que tiene efectos secundarios importantes.
Dado el dilema, un grupo de investigadores de Estados Unidos estudiaron hace unos meses la secuencia completa del genoma humano. Se encontró una característica en un gen -una serie de polimorfismos en una región cercana al gen de la interleucina 28-B-, que determinaba la curación: si un paciente tenía una de las formas del polimorfismo, el paciente se curaba con el tratamiento.
Este estudio, realizado sobre pacientes monoinfectados con el virus de la hepatitis C, se validó por equipos científicos de EE.UU, Japón, Australia y Suiza, con sus poblaciones de pacientes.
Pero nunca antes se había probado su asociación con la respuesta al tratamiento en pacientes coinfectados con el VIH, lo que hace que este estudio sea pionero en el mundo, y que vaya a ser presentado en el próximo CROI 2010, en San Francisco.
En el Hospital Carlos III de Madrid, el equipo de profesionales del servicio de enfermedades infecciosas, liderado por el doctor Vicente Soriano, se encuentra a diario con el problema del tratamiento de la hepatitis C a pacientes coinfectados con el VIH, la mayoría, además, con el genotipo 1, de peor pronóstico.
Por eso, al estudiar a este grupo de población (con una muestra de 650 personas) se ha podido determinar la fuerte asociación entre la presencia del polimorfismo antes mencionado y la curación de la enfermedad hepática, y el hospital ha encontrado una nueva herramienta para la toma de decisiones antes del inicio del tratamiento.
“Si se instaurara de rutina la evaluación de este polimorfismo, de esta característica del gen, esa información les daría a los médicos una herramienta útil para decidir comenzar con el tratamiento o no”, explica la doctora Norma Rallón.
“Si se combina esta evaluación genética con el resto de factores del paciente (el genotipo viral, edad, sexo, etcétera), se puede elaborar un modelo que sirva a los médicos para prever con mayor certeza si merece la pena someter a tratamiento a un paciente, sabiendo que tiene más posibilidades de curarse si tiene ese ‘genotipo protector'”, agregó.
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

¿Cáncer o inflamación? Un nuevo examen de páncreas puede decirlo

Investigadores italianos indicaron que desarrollaron una prueba que identifica a la mayoría de las personas con pancreatitis autoinmune, lo que permitiría a los médicos distinguir más fácilmente la condición del cáncer de páncreas, uno de los tipos de tumor más letales.

Pero el método no es perfecto. Si bien da un buen diagnóstico en el 94 por ciento de los casos, el 5 por ciento de las personas con cáncer pancreático arrojan falsos positivos para la condición inflamatoria menos grave.

“Por ello, no puede usarse sola para distinguir la pancreatitis autoinmune del cáncer de páncreas”, señaló el equipo del doctor Luca Frulloni, de la Universidad de Verona, en New England Journal of Medicine.

El páncreas produce las hormonas que controlan cómo el cuerpo metaboliza los alimentos. Las personas con pancreatitis autoinmune suelen padecer síntomas como ictericia y dolor abdominal.

Sus síntomas son similares a los del cáncer de páncreas avanzado y puede resultar difícil, a través de tomografías u otros controles, distinguir ambas enfermedades, manifestó el doctor Antonio Puccetti, de la Universidad de Génova, quien también trabajó en el estudio.

El 10 por ciento de los pacientes a los que se remueve el páncreas debido a que se cree que tienen cáncer en verdad padecen pancreatitis autoinmune, una condición fácilmente tratable.

“Dado que esa enfermedad responde drásticamente al tratamiento con esteroides, el diagnóstico correcto es importante para evitar una cirugía innecesaria en algunos pacientes”, dijo Frulloni.

Por otra parte, el cáncer pancreático puede progresar rápidamente. El temor es que algunas personas con cáncer operable sean tratadas incorrectamente con esteroides pensando que tendrían pancreatitis autoinmune.

“El diagnóstico de cáncer de páncreas debería ser descartado de manera segura antes del uso de tratamiento con esteroides”, expresó Frulloni. “Un test diagnóstico es, por lo tanto, de gran importancia desde el punto de vista clínico”, añadió.

Los voluntarios de la investigación con otras enfermedades autoinmunes o pancreatitis causada por el alcohol, que es mucho más común, no mostraron evidencia del anticuerpo indicador detectado por el test.

Frulloni manifestó que los resultados deben confirmarse y que no hay planes, por el momento, de comercializar la prueba.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario