El estrés social envía la grasa corporal al estómago

Esto significa que los riesgos cardiacos aumentaban, según afirma una investigadora.

El estrés social podría provocar que el organismo deposite grasa en el abdomen, lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca, según sugiere un estudio reciente.
Los hallazgos podrían llevar a nuevas maneras de combatir los crecientes índices de obesidad en EE. UU. y otros países occidentales, según la investigadora principal Carol A. Shively, profesora de patología de la Facultad de medicina de la Universidad de Wake Forest.
“Gran parte del exceso de grasa en muchas personas que tienen sobrepeso se localiza en el abdomen, y esa grasa se comporta de forma distinta a la de otros lugares. Si hay demasiada, puede tener efectos más nocivos sobre la salud que la grasa localizada en otras áreas”, aseguró en un comunicado de prensa de la Wake Forest.
En el estudio, diseñado para ver cómo el estatus social afecta el desarrollo de la enfermedad cardiaca, se alimentó a monas con una dieta al estilo occidental que contenía grasa y colesterol. Las monas vivían en grupos y establecieron una jerarquía de orden natural, de dominante a subordinadas.
Los investigadores anotaron que las monas subordinadas no eran incluidas en las sesiones grupales de acicalado con tanta frecuencia como las monas dominantes, y con frecuencia eran objeto de agresión.
Las monas subordinadas en este estudio desarrollaron más grasa en la cavidad abdominal que las demás.
La subordinación social causa la liberación de hormonas del estrés que promueven la acumulación de grasa en el abdomen, dijeron los investigadores. Esta grasa abdominal (visceral) promueve la acumulación de placa en los vasos sanguíneos que lleva a la enfermedad cardiaca, la principal causa de muerte de todo el mundo.
El estudio aparece en la edición actual de la revista Obesity.
Shively apuntó que los hallazgos refuerzan la sabiduría de comer bien, hacer ejercicio regular y gestionar el estrés bien.

Ver artículo en: http://www.nature.com/oby/journal/vaop/ncurrent/abs/oby200974a.html

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Detectan pocos avances en el tratamiento del cáncer pancreático.

En los últimos 30 años, las pruebas diagnósticas del cáncer pancreático mejoraron, aunque el pronóstico de los pacientes cambió poco.

Los casos de cáncer de páncreas están aumentando, pero se desconoce si los desarrollos terapéuticos modificaron el mal pronóstico de la enfermedad.

El equipo de la doctora Anne-Marie Bouvier, de la Universidad de Borgoña, en Dijon, evaluó las tendencias diagnósticas, terapéuticas y de resultados del cáncer de páncreas en una población francesa en los últimos 30 años (1976-2005).

En ese período, hubo un crecimiento drástico del uso de la tomografía computarizada (TC) para diagnosticar la enfermedad, como así también de la cantidad de pacientes diagnosticadas con cáncer “temprano” (estadio I o II), publicaron los autores en British Journal of Cancer.

La proporción de pacientes diagnosticados con cáncer de páncreas en estadio I o II pasó del 2,8 al 10,4 por ciento, aunque la mayoría se sigue diagnosticando tardíamente.

En los últimos 30 años, más pacientes fueron tratados con cirugía junto a quimioterapia con la esperanza de “curación” y las tasas de mortalidad posquirúrgica bajaron significativamente, del 28 por ciento en 1976 al 5,1 por ciento en la última década.

La cantidad de pacientes que recibieron “quimioterapia paliativa” se cuadruplicó durante el período, al pasar del 10,4 al 41,8 por ciento.

La quimioterapia paliativa no está pensada para curar a los pacientes oncológicos, sino para hacerles la vida más tolerable. De todos modos, el tratamiento mejoraría levemente la supervivencia.

Las tasas de supervivencia a cinco años se duplicaron durante las tres décadas estudiadas, señaló el equipo, pero se mantuvo en general en sólo el 4,2 por ciento. La supervivencia fue más alta en las mujeres que en los hombres y en los menores de 65 años que en los mayores.

Obviamente, los avances en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de páncreas “siguen siendo necesarios”, concluyeron los autores.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Las muertes por cáncer de estómago disminuyen a nivel mundial

Las muertes por cáncer de estómago han disminuido en la mayoría de las áreas del mundo durante la última década, según indicó un nuevo estudio.

Si bien estos cánceres son raros en América del Norte y en gran parte de Europa, suelen ser muy comunes en Japón, Rusia y algunas partes de América latina y representan más del 10 por ciento de los decesos por tumores a nivel global. Su agresividad lo convierte en uno de los cánceres más letales.

Sin embargo, en los últimos 10 años, las muertes por cáncer de estómago se redujeron entre un 3 y un 4 por ciento anual en la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, la República de Corea, Ucrania y Rusia, informó la doctora Liliane Chatenoud, del Instituto de Investigación Farmacológica “Mario Negri” en Milán, Italia.

La mortalidad también disminuyó cerca de un 2 por ciento anual en Chile, Brasil, Argentina, México y Colombia, señalaron Chatenoud y sus colegas en International Journal of Cancer.

El equipo empleó los datos de certificados de muerte en 63 países provistos por la Organización Mundial de la Salud, entre 1980 y el 2005.

Los descensos en la mortalidad también fueron evidentes en los adultos jóvenes y de mediana edad, lo que sugiere que estas tendencias a la baja posiblemente persistirían en el futuro, añadieron los autores.

Pero las noticias no son todas buenas: las mujeres de 30 a 49 años de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos no registraron una caída en las muertes.

El equipo también indicó que los datos de Asia son escasos y que hay registros de un sólo país de Africa, lo que dificulta la generalización de los resultados.

“Pese a las tendencias alentadoras en la mortalidad, el cáncer de estómago sigue siendo una de las mayores causas de muerte en todo el mundo”, alertó Chatenoud a Reuters Health.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

La metformina podría reducir las probabilidades de cáncer de páncreas de los diabéticos

Pero otro hallazgo de un estudio sugiere que el tratamiento con insulina podría incrementar el riesgo.

Un estudio reciente señala que la metformina, uno de los medicamentos más usados para la diabetes, podría ofrecerle a los pacientes el beneficio adicional de reducir sus probabilidades de cáncer de páncreas en sesenta por ciento.
Pero el estudio halló desventajas. Otros tratamientos comunes, como el uso de insulina o medicamentos liberadores de insulina, como las sulfonilúreas, parecieron incrementar el riesgo de los diabéticos de adquirir esta mortal enfermedad.
“Por mucho tiempo hemos estado interesados en la relación entre la diabetes y el cáncer de páncreas”, explicó Donghui Li, autora líder del estudio y profesora del departamento de oncología gastrointestinal del Centro oncológico M. D. Anderson de la Universidad de Texas. “Es una relación muy complicada porque el cáncer de páncreas puede causar diabetes, mientras que por el otro lado, los diabéticos tienen un mayor riesgo de cáncer de páncreas. Ha sido bastante controvertido y la pregunta es ¿qué se puede hacer para reducir el riesgo?”
“Nos encontramos con que si la gente usa metformina tiene un sesenta por ciento menos de riesgo de cáncer de páncreas que los que tienen diabetes pero nunca han usado este fármaco”, aseguró Li. “Ese es un efecto bastante drástico. Hasta ahora, es lo único que hemos visto que pueda reducir tanto el riesgo de cáncer de páncreas”.

Li y sus colegas publicarán sus hallazgos en la edición de agosto de la revista Gastroenterology.La metformina es un medicamento oral sumamente popular que se receta para pacientes que enfrentan la diabetes tipo 2. Se conoce por su nombre genérico y por los nombres de marca Glucophage, Riomet, Fortamet, Glumetza, Obimet, Dianben y Diabex.

Aunque hay bastantes opciones más disponibles, la American Diabetes Association (Asociación Estadounidense de Diabetes) recomienda la metformina como tratamiento de primera línea para la diabetes tipo 2.

Según la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), cerca de 34,000 personas mueren de cáncer de páncreas cada año. Incluso si se detecta oportunamente, la supervivencia a cinco años de la enfermedad es de casi 33 por ciento.

El hallazgo actual se basa en el análisis de 973 pacientes de páncreas (de los cuales 259 eran diabéticos) y 863 pacientes que no tenían cáncer (de los cuales 109 eran diabéticos), que recibieron atención en el Centro Anderson entre 2004 y 2008.

Los investigadores hallaron que los diabéticos que habían tomado metformina como tratamiento para su afección reducen su riesgo de cáncer de páncreas en sesenta por ciento, en comparación con los que nunca habían tomado el medicamento. El riesgo de reducción fue particularmente aparente entre los diabéticos que habían tomado metformina durante cinco años o más, anotaron.
Ser fumador, tener exceso de peso o ser obeso, o tener problemas de control de la diabetes no parecieron afectar la relación protectora entre la metformina y el riesgo de cáncer de páncreas, observaron Li y su equipo.
Por otro lado, los investigadores hallaron que los pacientes diabéticos que habían tomado insulina como tratamiento tenían cerca de cinco veces más propensión al cáncer de páncreas que los pacientes que nunca habían tomado insulina. De manera similar, los que tomaron secretagogos (medicamentos liberadores de insulina como sulfonilúreas o meglitinidas) tenían más del doble del riesgo de cáncer de páncreas que los que no.
“Debido a que la gente que observamos que usaba metformina era comparable en la mayoría de las formas a los que no, tenemos confianza en cuanto a la función incluyente del medicamento, particularmente en la reducción del riesgo de cáncer de páncreas”, anotó Li. “Y porque ya hay una recomendación general para usar este medicamento, nuestro hallazgo añade aún más incentivos. Debido a que este medicamento parece tener efectos tremendos sobre la salud y a que tenemos tan pocas herramientas para combatir el cáncer de páncreas en este momento”, agregó.

“Por supuesto, es necesario confirmar nuestra observación con más investigaciones con otros grupos de pacientes”, advirtió. “Pero mientras esperamos podemos encontrar algunos biomarcadores para identificar el mayor riesgo de cáncer de páncreas en general entre los diabéticos”.
Por su parte, el Dr. Len Lichtenfeld, subdirector médico de la American Cancer Society describió los hallazgos como “interesantes” y “significativos”.
“De todos modos, hace falta observarlo en una población más grande”, como anotan los autores”, destacó. “Pero entretanto, me parece que hay dos cosas de las que vale la pena hablar. Una es que, obviamente, parece haber una reducción en el cáncer de páncreas entre los usuarios de metformina. Pero el otro asunto es la sugerencia, que no es un hallazgo sino una sugerencia, de que la gente que toma insulina en realidad está en más riesgo de cáncer de páncreas”.
“Ahora, sobre esto, hay que decir que la gente que toma insulina en general es gente que también tiene exceso de peso o es obesa”, recalcó Lichtenfeld. “Eso, en sí, es un factor de riesgo para el cáncer pancreático. Entonces, hay otras interacciones que probablemente expliquen los hallazgos. Necesitan ser exploradas”.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Confirmada la asociación entre el cáncer de páncreas y el grupo sanguíneo

El gen ABO está relacionado con este tipo de cáncer, según un estudio internacional en el que han participado investigadores del Instituto Catalán de Oncología.

Científicos de Barcelona han participado en una investigación que ha identificado una variante genética relacionada con el cáncer de páncreas.
En el estudio, publicado en “Nature Genetics” ha participado Carlos A. González, del Instituto Catalán de Oncología (ICO). Se trata del primer estudio de asociación del genoma completo que se realiza sobre cáncer de páncreas.
El trabajo, dirigido por Stephen Chanock, del Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda (Estados Unidos), ha identificado un polimorfismo en un gen relacionado con el grupo sanguíneo, el gen ABO, localizado en el cromosoma 9, que está asociado al cáncer de páncreas. Los individuos con el grupo sanguíneo A o B tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de páncreas que los individuos con grupo sanguíneo O.
Según explicó el Dr. González, “la sospecha de la posible asociación con el grupo sanguíneo existía desde hace casi 50 años y ahora se ha confirmado. No se conoce aún cuál es el mecanismo, aunque se cree que podría ser a través de un proceso inflamatorio”.
El descubrimiento se realizó en un primer análisis de casos y controles, con datos de 12 estudios de Estados Unidos, Europa y Asia, y luego se confirmó con casos y controles provenientes de 8 estudios de Estados Unidos, Canadá y Asia. En el estudio participa la cohorte europea EPIC, que incluye medio millón de individuos de 10 países de Europa, entre ellos España. González coordina a nivel nacional el proyecto en el que colaboran investigadores de Asturias, Granada, Guipúzcoa, Murcia y Navarra.
El cáncer de páncreas tiene una mortalidad muy alta, ya que suele diagnosticarse en fases muy avanzadas, cuando ya hay metástasis. Se han identificado muy pocos factores de riesgo hasta ahora, entre ellos el consumo de tabaco, antecedentes de diabetes tipo 2 y antecedentes familiares de cáncer de páncreas. “La identificación de estos factores genéticos puede contribuir a identificar marcadores de diagnóstico precoz y podría tener alguna implicación en el tratamiento”, concluye el Dr. González.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario