Futuro del hombre

Futuro del hombre

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Publicado el agosto 20, 2014 de

“La humanidad necesita urgentemente una nueva sabiduría que le proporcione el conocimiento de cómo usar el conocimiento”. Van R. Potter

van_rensselaer_potterVan R. Potter

En los últimos años, todos repiten la frase que somos criaturas bio-psico-social, lo cual es verdad, solo que esto es incompleto, ya que se ignora la dimensión tecnológica, y es que en realidad somos criaturas tecno-bio-psico-social. Omisión que nos ha llevado a ver a la tecnología como algo ajeno al verdadero progreso humano, lo que ha conducido a posiciones encontradas entre los defensores del progreso tecnológico a toda costa y a todo riesgo y los defensores de un progreso humano independiente de las tecnologías.

Cuando en realidad por los siglos de los siglos, el hombre y las tecnologías han estado sufriendo una simbiosis cada vez más estrecha según las tecnologías han ido pasando de ser una infraestructura, herramientas manuales; a ser una estructura que facilita la comunicación, el transporte, la organización empresarial, entre otras tantas implicaciones sociales y económicas, y es que, según el hombre avanzar en su progreso humano, las tecnologías son parte inseparable de ese progreso. Lo cual siempre ha traído riesgos.

En nuestros días, la situación se hace más compleja, la razón; nos acercamos a un punto en que la tecnología dejará de ser una estructura (tecno-socio-económica) para pasar a ser una superestructura, capaz de participar en las decisiones del planeta y este es uno de los problemas más importante que enfrentaremos en el transcurso de este siglo: ¿Cómo relacionarnos con las tecnologías según estas se vayan haciendo cada vez más independientes, mientras, paradójicamente, el hombre se hará más dependiente?

Por lo que es necesario aprender desde hoy a manejarnos con las tecnologías del futuro: con el impacto de las tecnologías convergentes (NBIC), de las inteligencias artificiales, hay que estar preparados para enfrentar una ideología tecnologista que propone el paraíso en la tierra, saber que no basta con prohibir tal o cual investigación hay que buscar alternativas viables al desarrollo humano.

Por suerte hasta hoy el hombre siempre ha sabido manejarse con las tecnologías como estructura, con más o menos éxito (siempre han surgido uno que otro desastre tecnológico). Un ejemplo exitoso ha sido el uso del automóvil, lo cual obligó a profundos cambios en la estructura de los países, tales como carreteras, código de transito, semáforos, policías de tránsito, etc., y con ello garantizar la circulación de los vehículos con el mínimo de accidentes. Con gran despliegue de conocimientos (no digo sabiduría), el hombre ha sabido sortear las dificultades que han ido surgiendo a lo largo de su historia teniendo siempre a la tecnologías como un medio para sus fines, hayan sido estos para el beneficio de la humanidad o para su destrucción.

Hoy se hace necesaria una sostenibilidad tecnológica que permita que las tecnologías se integren al progreso humano y sea capaz de cumplir con los siguientes requerimientos:

1.-Aprender a manejarse con los nuevos conocimientos que están surgiendo del acelerado crecimiento de las tecnologías (progreso tecnológico) que amenaza con descalificar al progreso humano, al que consideran que ya se agotó y que debe dar paso al progreso tecnológico por su carácter de progreso infinito (que trasciende en el tiempo) y ven como única solución una fusión entre humanos y tecnología.

2.-Alcanzar la colaboración humano-tecnología, la cual nos puede llevar a un cambio de mentalidad (consciencia social) basado en el desarrollo de tecnologías colaborativas que fomenten la cooperación en lugar de la competencia, lo cual lleva a un cambio en la estructura social de una competitiva a una colaborativa.

3.-Lograr una sinergia entre humanos y tecnologías por medio de la cooperación y la complementación, como especies diferentes con sus características, su propio espacio vital y donde cada cual mantiene su propia condición (en lo que cada cual es mejor)

Se necesita de una estrategia de cómo manejarnos con los nuevos conocimientos tecnológicos para evitar ir a ciegas al futuro y el riesgo de una crisis total donde los problemas alcancen una magnitud que nos arrastren a soluciones desesperadas. Todavía estamos a tiempo.

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Publicado el julio 30, 2014 de

Crisis-en-el-siglo-XXI_Se entiende por sostenibilidad a la capacidad que tiene un sistema, ya sea natural, social, económico, tecnológico, etc., para mantener su estado y perdurar en el tiempo. En los sistemas biológicos o naturales consiste en la tendencia de la vida a la sostenibilidad como la fuerza que establece el curso de la evolución biológica de los organismos vivientes. La vida tiende de forma natural al mantenimiento (sostenibilidad) del sistema vital y por ello los cambios y transformaciones evolutivas suponen siempre un cambio hacia un mayor equilibrio.

En cambio la insostenibilidad se considera a la situación que presentan ciertos estados o sistemas no adaptados a los factores de que dependen y al entorno, biológico, social, económico, tecnológico, etc., de tal forma que a mediano plazo puede preverse su derrumbamiento y la aparición de nuevos sistemas, en evolución, capaces de sustituirlos.

La sostenibilidad biológica (en ecología) se refiere al equilibrio de una especie con los recursos de su entorno. Por extensión se aplica a la explotación de un recurso por debajo del límite de renovación del mismo. Desde la perspectiva de la prosperidad humana. Un recurso renovable depende de la velocidad de su explotación supera su regeneración. Ej. Si la pesca supera la capacidad de reproducción de los peces. Para eliminar los impactos ambientales negativos no debe tomarse de la naturaleza o incorporar en ella más de lo que es capaz de reponer o eliminar por sí misma.

Tipos de recursos:
• Recursos naturales: renovables o no renovables
• Recursos artificiales. diseñados y construidos por el hombre.

El equilibrio de un sistema biológico basado en los recursos naturales ha ido cambiando con los adelantos de las tecnologías y hoy, muchos autores creen que es posible sustituir los recursos naturales por artificiales sin que el sistema pierda su estabilidad (sostenibilidad) y lo justifican dentro de una sostenibilidad débil y una sostenibilidad fuerte.

Debate entre sostenibilidad débil y sostenibilidad fuerte

Para la sostenibilidad de débil, existe una sustitución perfecta entre capital económico y capital natural. Este supuesto de sustitución perfecta es analizado en las teorías del crecimiento (Solow 1974 y 1986, Hartwick 1977), ya que el medio ambiente es considerado como otra forma de capital, por lo que es perfectamente sustituible por otro tipo de capital o activos. Así, la desaparición progresiva de aquellos recursos naturales de los que existe una cantidad fija, los llamados recursos no renovables, debiera ir acompañada por inversión en otro tipo de capital. Desde este enfoque se plantea que hay posibilidades para sostener el crecimiento, dada la posibilidad de una sustitución perfecta entre capital económico y recursos no renovables garantiza que el crecimiento económico pueda ser sostenido a pesar de la continua disminución del stock de recursos no renovables y es el cambio tecnológico el que permitirá sostener el crecimiento.

La sostenibilidad débil no ve ningún tipo de incompatibilidad entre crecimiento económico y conservación del capital natural, pues supone que los recursos que se agotan pueden ser sustituidos ilimitadamente siempre y cuando la tecnología evolucione, es decir lleva implícito un principio de sustituibilidad y otro de innovación tecnológica, validos ambos hasta el punto que permitan sustituir un recurso por otro que realice la misma función o sustituir el trabajo por capital

La sostenibilidad fuerte, en contraste considera que los dos tipos de capital son complementarios en la mayoría de las funciones de producción. Se plantea que no existe perfecta equivalencia entre el capital ecológico y el construido por el hombre. Se argumenta, que ciertos recursos naturales parecen ser esenciales para el bienestar y/o la supervivencia de la humanidad. Se designa a dicho capital como crítico

Tipos de capital
• Capital natural, las existencias y el flujo de recursos naturales que entran en una sociedad.
• Capital de formación humana, es la disponibilidad de capital monetario, la tecnología, el personal capacitado, etc.
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La sostenibilidad débil lleva a mantener la esperanza sobre una tecnología que será capaz de venir a resolver los grandes problemas que presenta la humanidad (Inteligencia artificial, el futuro del hombre) no solo ante la preocupación por el agotamiento de los recursos naturales sino también ante las limitaciones biológicas del ser humano. Por otra parte nos conduce a una nueva interpretación del equilibrio del sistema biológico ya que la explotación no depende de la renovación natural del mismo (su regeneración) sino de la sustitución por recursos artificiales (producidos por la tecnología) y de esa forma a mantener el funcionamiento del sistema, aquí surge una interacción o sinergia entre los sistemas biológicos, económico y tecnológico, lo cual introduce una mayor complejidad a la hora de predecir su comportamiento.

De la sostenibilidad y su relación con la singularidad tecnológica, seguiremos hablando en próximos artículo, y será tema obligado de mi próximo libro.

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Publicado el jurobot1_270x250lio 10, 2014 de

Apenas escribo para el blog y es debido a que estoy trabajando en mi próximo libro y les confieso que estoy algo atascado. Pero, para que vean que no me olvido de los amigos, aquí les van algunas ideas de lo que estoy haciendo. Espero me disculpen cualquier incoherencia.

Siempre he pensado que el verdadero enfrentamiento será entre los defensores de un futuro sostenible y los que defienden un futuro poshumano. Y si me preguntan, los segundos llevan la delantera. Ahora, la pregunta es, ¿Por qué el futuro poshumano es tan atrayente? ¿Son posibles todas sus promesas? Y la pregunta más importante. ¿Qué dejaremos de ser?

Ya, el fundador de la bioética, Van R. Potter, había hecho una definición sobre el concepto de progreso humano. Lo que nos lleva a que tenemos que repensar el concepto de progreso humano y lo que entendemos por progreso humano, a la luz de la contaminación ambiental y del acelerado progreso tecnológico.

Hoy, aunque muchos no lo quieran aceptar, estamos bajo el predominio de la ideología tecnológica, incluso el economicismo imperante cada vez se subordina más a las tecnologías, incluso, me atrevería a decir que el neoliberalismo actual, de seguir como vamos, será sustituido por un tecnoliberalismo.

Un error muy frecuente actualmente, a veces inconsciente o porque no se pensado lo suficiente sobre el tema, es creer que l progreso humano va en una dirección y el progreso tecnológico va en otra, debido a que se ven como dos procesos diferentes. Los humanistas puros defienden un progreso humano al margen de las tecnologías, en el mejor de los casos estas siguen subordinadas a los deseos humanos y se niega el surgimiento de toda inteligencia no humana.

En cambio, el tecnologismo cree que todos los problemas se van a resolver con las tecnologías emergentes: nanotecnología, biotecnología, infotecnología y cognotecnología (NBIC), y sueñan con la construcción de dispositivos que permitan mejorar la vida y la sustitución de los recursos naturales por componentes artificiales. De esta forma ellos piensan superar todas las limitaciones biológicas como enfermedades, vejez (incluso la muerte); superar las facultades actuales, más inteligente, más fuerte, más hermoso; sustituir los recursos energéticos, por otros que no se agoten como el combustible y hasta con construir planetas artificiales.

Y es que, en realidad, seguimos ignorando que ya estamos viviendo una simbiosis entre humanos y tecnologías y la clave está en saber qué tipo de simbiosis queremos alcanzar. Estoy de acuerdo con los que asumen que vamos a ciegas al futuro; el cual está motivado por intereses egoístas, competitivos y hegemónicos, ya que vivimos dentro de un contexto social basado en la competencia y el éxito a toda costa. Entonces, ¿Qué pasara cuando las máquinas alcancen una inteligencia superior a la humana? Sin dudas, entrarán en competencia con los humanos y usarán esa inteligencia, que los humanos le han dado, para ir asumiendo roles cada vez más importante en la sociedad, posiblemente sin mucha violencia, como dice Moravec, será un proceso indoloro. Este es el punto que defino como crisis tecnológica.

Crisis tecnológica: Sera el momento en que el progreso tecnológico supere al progreso humano lo cual será posible cuando las tecnologías sean más inteligentes que los humanos y que el progreso humano se haga totalmente dependiente del progreso tecnológico.

El progreso tecnológico está muy bien definido en los trabajos de Kurzweil (sobre todo con respecto al futuro) sobre la singularidad tecnológica en cambio a pesar de las corrientes filosóficas, que han existido durante siglos y de las investigaciones en psicología y sociología; el concepto de progreso humano esta desactualizado y desfasado con respecto a los acontecimientos del mundo actual y su creciente complejidad, y demás está decir que el futuro a penas se toca y siempre se le ha dejado a la ciencia ficción, y esto se debe a que se pensaba que el mundo siempre seria igual, hoy sabemos que el planeta se está deteriorando y cada vez son más las especies que desaparecen y de seguir así, la extinción de la especie humana es cuestión de tiempo, tampoco se conocía el poder que alcanzarían las tecnologías y que hoy se ven como la sucesora de la raza humana. En este nuevo contexto hay que repensar, urgentemente, el concepto de progreso humano, se necesita de un nuevo enfoque que nos diga hacia qué futuro vamos, que no necesariamente es el de una singularidad tecnológica. Lo primero que tenemos que analizar entre las posibles simbiosis entre humanos y tecnologías, ¿Cuál es la que es la que queremos para nuestros hijos?

Como decía, el problema es, que históricamente se ha vista separado el progreso humano del progreso tecnológico, al igual que ha visto separado el desarrollo social (crecimiento económico) de la evolución natural (ecosistema). Hoy comenzamos a entender la relación que existe entre ambos y la simbiosis que se está produciendo entre humanos y tecnologías, por lo que es necesario, desde el presente, establecer relaciones profundas con las tecnologías como un igual. Establecer desde hoy formas de cooperación con las tecnologías, pero para ello, primero los humanos tienen que aprender a colaborar entre si y dejar atrás su contexto competitivo actual, basado en el poder. Este cambio de mentalidad es imprescindible si queremos seguir existiendo como especie.

Foto: Periodista digital

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Publicado el junio 12, 2014 de Alejandro

La historia de la Inteligencia Artificial podemos enmarcarla en tres grandes etapas:

  • Años 50‑70: Era Romántica
  • Años 70‑90: Era Pragmática.
  • Años 90‑actualidad: Era Realista.

Sus primeros años

1956 – Newell y Simon desarrollan la Lógica Teórica, considerada por muchos el primer programa de I.A.

1957 – Es presentada la primera versión del programa Solucionador general de problemas. Se propone demostrar cualquier tipo de problema.

1958 – McCarthy crea el lenguaje LISP (LISting Processing), considerado un lenguaje de la I.A.

Finales de los años 50 – Frank Rosemblatt, Perceptron, primer intento de simular la computación neuronal para llevar a cabo tareas complejas.

En los 60 – Joseph Weizembaum, desarrolla el programa Eliza, considerado el primer sistema dentro del campo del Procesamiento del Lenguaje Natural.

1965 – Se desarrolla el primer Sistema Experto exitoso el DENDRAL, en la Universidad de Stanford, sistema orientado a la determinación de la estructura química de un compuesto y en el MIT, se desarrolla el MACSYMA, Sistema Experto orientado a la solución de complejos problemas matemáticos mediante el uso de la integración y la simplificación algebráica.

Años 70 – David Marr propone nuevas teorías acerca de la Visión por Computadora, por ejemplo, cómo distinguir una imagen buscada en los matices de ella, color, bordes, textura y forma. Tambien, se desarrolla el primer sistema para la Comprensión del Lenguaje Natural, implementado por Tery Winograd, investigador del MIT, el SHRDLU, que se encuentra integrado a un robot que obedece las órdenes humanas.

1972 – Se desarrolla la primera implementación del lenguaje PROLOG (Programming in Logica), por el francés Alain Colmerauer , lenguaje para la programación en I.A., basado en la Lógica del Cálculo de Predicados (cláusulas de Horn) y en el Principio de Resolución. Este lenguaje, en su momento- fue considerado por los japoneses, el lenguaje de las máquinas del futuro.

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Publicado el junio 5, 2014 de Alejandro

No todas las personas saben lo que quieren hacer con su vida, y más difícil aun saber lo que debe hacer toda la humanidad y cuál es su destino. Ray Kurzweil es uno de esos raros casos que tiene muy clara su idea de cuál es el mejor futuro para la humanidad. Sus ideas podrán gustarnos o no, pero su esfuerzo por conocer el futuro de la humanidad, es uno de los más originales y abarcadores. Y aunque sus ideas parten de la archiconocida ley de Moore, basada en el Hard y en el aumento de la velocidad de procesamiento de la información, enfocado dentro de una inteligencia artificial fuerte, donde cerebro y computadora son sistemas procesadores de información y en la conclusión de que la velocidad de procesamiento de las computadoras superará a la velocidad del cerebro por lo que, inevitablemente, llegaremos a un inteligencia artificial (IA) superior a la humana. Así de fácil

Esta idea tiene su culminación en la definición de una singularidad tecnológica elaborada por Vernor Vinge y justificada hasta la saciedad por Ray Kurzweil, quien mezcla las ideas de Vinge con las de Hans Moravec y ve el surgimiento de una superinteligencia artificial como un hecho que cambiará de un planazo la vida en el planeta y a que a partir del surgimiento de esa superinteligencia, todo será diferente; al igual que Moravec, considera que eso es lo mejor que nos puede pasar. Aunque algunos tienen sus dudas: primero de que eso pueda suceder y segundo de todo sea tan perfecto y ven implicaciones que escapan al optimismo de sus defensores.

La inteligencia artificial y el futuro del hombre, ha comenzado a ser analizada desde varios ángulos, y no solo desde el tecnológico, dejando aparecer un cierto desasosiego que cada vez se hace más patente. Y es que si antes la construcción de una IA parecía un hecho muy lejano, hoy la están construyendo, ante nuestros ojos y se está convirtiendo en parte de nuestras vidas, que va desde buscadores cada vez más inteligentes, teléfonos inteligentes, espejuelos, autos, drones, etc. Y todos conectados a grandes sistemas procesadores de información propiedad de grandes transnacionales.

Hoy la información ha dejado de pertenecernos y es procesada y manipulada por los que de una forma u otra han ido adueñándose del poder, la información es poder, y del control de nuestras vidas.

Quizás la IA no hubiese pasado de ser un sueño, pero los esfuerzos de Kurzwel, el actor social más importante para el logro de una superinteligencia artificial y de otros grandes futuristas, la cual ha tenido dos grandes hechos:
• Creación de la Universidad de la Singularidad
• Ingreso de Kurzweil como jefe de proyecto en Google.
El hecho de que Kurzweil haya comenzado a trabajar en Google, demuestra cual es el interés de la transnacional en el futuro, hacia donde quiere llegar y que aspiraciones tiene con respecto a las tecnologías. Pienso que Kurzweil más que un ejecutor se ha convertido en el representante de la nueva ideología tecnologista imperante en el mundo (junto al transhumanismo). Y ese es uno de nuestros grandes errores no ver el impacto de las tecnologías como ideología, que con nosotros o sin nosotros va cambiar los destinos del planeta.

Ahora, esa adquisición hecha por Google nos lleva en primer lugar a la construcción de una inteligencia artificial superior a la humana. De ahí los esfuerzos de Google en el aprendizaje profundo, en las redes neuronales, en las computadoras cuánticas, entre otras. Para ello van a partir de la popularidad de su buscador (su dominio) y de toda la información que poseen sobre sus usuarios (nosotros). La conclusión es simple, solo hay que hacer que ese buscador sea cada vez inteligente para que pueda procesar, de forma inteligente, toda esa información y llegar a saber lo que desean los usuarios, saber no solo que buscan sino lo que quieren, que piensan y por supuesto decirles lo que tienen que hacer para ser más atractivos al buscador, enseñarlos a ser más eficientes, todo a imagen y semejanza de una superinteligencia que llegará a saber más de los humanos que ellos mismos.

Por supuesto estamos partiendo de la idea de un usuario pasivo que espera a que le den la información elaborada y procesada por una superinteligencia y, demás está decir, que no es la única alternativa que tenemos los humanos, en realidad no estamos condenados a ser eternos usuarios sometidos a un gran procesador superinteligente que nos brinde toda la información sin el menor esfuerzo, al que inevitablemente llegaremos a adorar. Sin dudas tenemos otras opciones y desde hoy podemos ir construyendo una superinteligencia que no sea propiedad de nadie, que sea libre, que no esté centralizada, que sea abierta y colaborativa. Estamos a tiempo de negarnos a ir a ciegas a un futuro diseñado por las elite de poder: militares, transnacionales, gobiernos; podemos desde ahora comenzar a diseñar nuestro propio futuro, y ese es nuestro mayor desafío.

Foto: El diario24

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Publicado el mayo 27, 2014 de Alejandro

Los riesgos del futuro

¿Cuál es el riesgo que enfrentamos? O ¿Dónde está el riesgo? Ya en “Crisis en el siglo XXI” analizábamos los riesgos y las propuestas a  los peligros para el futuro. También (en articulos anteriores), habíamos mencionado que en estos tiempos no podemos hablar de una inteligencia artificial (IA) académica que se va construyendo en un centro de investigación para luego al mejor estilo científico, compartir los descubrimientos, hoy la IA, está naciendo en las grandes transnacionales, lo cual va a tener sus consecuencias, dado el contexto actual de poder. Pero las consecuencias justifican los enormes beneficios potenciales que surgirán.

Personalmente no me preocupa que se esté construyendo una superinteligencia artificial (Google y compañía), lo que me preocupa es que no estemos consciente de sus consecuencias y de que existen otras alternativas. Y lo peor, que estemos desde hoy, transfiriendo nuestra forma de pensar a las máquinas. Por ejemplo, ¿qué pasaría si en el país más poderoso del mundo surge una superinteligencia que quiera la paz, la solidaridad, la colaboración? ¿No sería destruida inmediatamente? Sin dudas, cualquier superinteligencia que surja tendrá que responder a los intereses hegemónicos, ya sea de los gobiernos, de las transnacionales, de los militares, etc. El sentido común nos dice que si los padres de un niño son delincuentes, el problema no es que el niño salga inteligente sino en la formación que recibirá de sus padres o sea en el entorno (contexto) en que se educa. El que las máquinas se conviertan en una superinteligencia no es un problema, el problema radica en el contexto en que esa inteligencia superior se irá formando, es seguro que Google no construirá una superinteligencia que comparta sus conocimientos sino en una que incremente la competitividad de Google y aumente su control sobre la Web.

En realidad, el problema no es de si podemos controlar a la IA sino de cuáles son nuestros intereses y cuales nuestros ideales, pienso que el verdadero problema está más en nuestra propia mentalidad y en lo que esperamos de las máquinas, ya que estas se insertarán en nuestro contexto; o como un colaborador, si somos capaces de serlo; o en un competidor, si seguimos enfrentándonos los unos a los otros. Tampoco creo que los expertos desde sus centros de investigación puedan encontrar los mejores resultados, los problemas nunca se han podido resolver con propuestas, y sobre todo si estas no van a la causa de los problemas: nuestra mentalidad individualista, consumista, competitiva y hegemónica, que nos lleva a vivir en constante enfrentamiento. Ahora, ¿quien le pone el cascabel al gato? Los problemas siguen “vivitos y coleando”, y como solución se propone una tecno-utopía, donde las tecnologías vendrán a resolver todos los problemas como por arte de magia, ya no hay que preocuparse del medio ambiente, de la contaminación, de los enfrentamientos, de la pobreza… Por supuesto que este super-optimismo no convence a muchos, pero se está convirtiendo en una esperanza en un mundo carente de grandes ideales y donde el consumismo y el TENER (en lugar del SER) se han convertido en la primera premisa de la humanidad.

Debemos tener una comprensión clara de los riesgos de una IA, en parte coincido con Maravec, en el sentido de que los robots (como parte de la IA) serán nuestros hijos mentales, claro no en el sentido que él lo dice, sino en el sentido de que aprenderán de nosotros y harán lo mismo que nosotros hacemos; luchar por el poder, por los mercados, por la hegemonía mundial, sin dudas no harán nada que no hayan aprendido de nosotros. Solo que, esta vez, estaremos ante una inteligencia que podrá superarnos en muchos sentidos. Pienso que las máquinas serán parte ineludible y necesaria de nuestra historia, pero, aun no estamos preparado para lidiar con ella, no porque sean una amenaza sino porque nosotros las convertiremos en una amenaza y en vez de obtener lo mejor de ellas, las arrastraremos a nuestra conveniencia y nuestros intereses individuales de predominio. Tal vez la IA nos obligue a ser mejores y a repensar nuestra condición humana; eso, si queremos seguir existiendo como especie humana.

 

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La simbiosis entre humanos y tecnologías.

En el artículo “Humanos y tecnologías, hacia una nueva relación”, definíamos los conceptos de una simbiosis entre los humanos y las tecnologías y las características que tendrían, veamos ahora como se clasificarían dado las tendencias actuales. Para lo que partimos de la idea de que vamos hacia una superestructura tecnológica donde las tecnologías llegarán a formar parte de las decisiones del planeta y, por ende, del surgimiento de una singularidad tecnológica y las vías para lograr una superinteligencia, en el libro “Inteligencia artificial y el futuro del hombre” se realiza una explicación crítica de las tendencias en la inteligencia artificial (IA).

En el artículo antes mencionado, se habían definido las características de la simbiosis; si es exógena, como ectosimbiosis; y si es endógena, como endosimbiosis así como las variantes parasitaria, comensal y mutual. Podemos decir que el transhumanismo se incluye dentro de la definición de una endosimbiosis, ya que aspira a una fusión entre humanos y tecnologías; en cambio los ambientalistas estarían dentro de una ectosimbiosis donde la tecnología se ve como un medio (infraestructura).

Por otra parte, no creo que el problema sea, si va a producirse o no, una simbiosis humano-tecnología; ya se está produciendo, al menos como ectosimbiosis, mientras la ideología tecnologista, lo que está proponiendo es una forma de endosimbiosis. El verdadero problema consiste en saber que nos depara el futuro. A continuación veremos los tipos de simbiosis, aclaro que nos referiremos exclusivamente a la dimensión humano-tecnología, ignorando las demás dimensiones humanas: biológica, psicológica y social, como hacen la mayoría de las ideas tecnologistas.

Los tipos de simbiosis

Ectosimbiosis parasitaria
Se ven a las tecnologías como un peligro a la espiritualidad, a la religión, a la naturaleza, ya que estas lo que hacen es alejar al ser humano de su propia condición humana, la ven como un efecto contaminador y pernicioso para los valores humanos y para el planeta.

Ectosimbiosis comensal
Humanos y tecnologías interactúan de forma exógena donde solo se benefician los humanos. En general las tecnologías deben estar en función de un desarrollo sostenible y deben ser tecnologías renovables y no contaminantes que permitan el crecimiento económico sin deteriorar el planeta, lo cual debe estar bajo el control humano. Principio de precaución.

Ectosimbiosis mutual
Relación donde tanto los humanos como las tecnologías se benefician, se produce una cooperación entre ambos, lo que da lugar a una superinteligencia colectiva.

Endosimbiosis mutual.
Fusión entre humanos y tecnologías (el Cyborg). Ante el progreso tecnológico y su superioridad sobre el progreso humano, por lo que este no tiene más opción que fusionarse con la tecnología dando lugar a una superinteligencia híbrida.

Endosimbiosis comensal.
Relación donde los humanos esperan beneficiarse de las tecnologías, sobre todo por medio de la ingeniería genética, por lo que estaremos ante una superinteligencia biológica.

Endosimbiosis parasitaria.
Sustitución de los humanos por las tecnologías. Las tecnologías vienen a salvar al planeta, a resolver todos los problemas que los limitados humanos no han podido resolver y estos deberán ser reprogramados por las tecnologías (inmortalidad digital). Los humanos solo pueden vivir dentro de la tecnología, mundos virtuales, como programas que representan (copias) la mente de un humano, la ansiada superinteligencia artificial.

Personalmente defiendo una ectosimbiosis mutual, ahora si me preguntan cuál es la más probable, en este momento; creo que ninguna, sino cambiamos nuestra mentalidad actual, y es que durante siglos hemos sido incapaces de enfrentar las causas y nos hemos ido acomodando a resolver los efectos que producen: mitigar la pobreza, disminuir el calentamiento global, reducir el armamento, etc., mientras la situación del mundo se hace cada vez más insostenible (en el libro “Crisis en el siglo XXI, se analiza el tema), sin contar que vamos a ciegas al futuro, teniendo como única bandera una tecnoutopía objetivamente inalcanzable, dado el contexto actual de poder en el que se van a agudizar más los problemas en lugar de resolverse, y es que en realidad nos movemos, por inercia, hacia una crisis perfecta (singularidad general), donde los problemas ya no pueden seguir postergándose y las causas ya no pueden ser ignoradas so pena de desaparecer para siempre de la faz de la Tierra.