Enfermería

Guía de Cuidados en Cirugía Mayor Ambulatoria

La Asociación Española de Cirugía Mayor Ambulatoria ASECMA ha publicado esta guía de cuidados de enfermería en cirugía mayor ambulatoria.

Los profesionales de Enfermería que desarrollan su trabajo en las unidades de CMA se han adaptado a los numerosos procedimientos quirúrgicos, han protocolizado los cuidados para mejorar los resultados, y de forma progresiva han ido asumiendo el peso de las distintas etapas de la Cirugía Mayor Ambulatoria; preoperatorio, perioperatorio y postoperatorio (inmediato, intermedio y tardío). Todo ello lo han llevado a cabo ofreciendo al paciente unos cuidados muy humanos y de calidad.
Con la idea de estandarizar esas actividades de los Cuidados de Enfermería, Ana Laza propuso a la Asociación Española de Cirugía Mayor Ambulatoria (ASECMA), el proyecto de realizar una guía con esos contenidos.

Esta obra ha imbricado los conocimientos de un nutrido número de profesionales de Enfermería de las Unidades de CMA del país (UCMA), haciendo un recorrido por distintos aspectos de Enfermería en esta modalidad de cirugía; así como la estandarización de Cuidados a los usuarios quirúrgicos con las patologías de las distintas especialidades que
engloban la cartera de servicios de la misma.

La tarea de cuidar: higiene postural, movilización y transferencias. Manual para el cuidador

La Dirección General de Atención a la Dependencia del Departamento de Servicios Sociales y Familia del Gobierno de Aragón ha publicado este manual cuya autora es Mª Elena Ripol Muñoz. Terapeuta Ocupacional. A veces la situación de dependencia llega de manera repentina y otras veces el cuidador ve como la situación ha ido empeorando, y cada vez su familiar precisa más ayuda para moverse. Cualquiera de las dos situaciones suponen un esfuerzo físico adicional para el cuidador, que se ve añadido a sus ya quehaceres diarios. Este esfuerzo continuado en el tiempo pone en riesgo la salud física del cuidador, pudiendo llegar a enfermar, complicándose así más la situación.
Este manual se desarrolla ante la necesidad de dar apoyo a través de unas pautas lo más claras posibles a todas las personas cuidadoras, que día a día ayudan a sus familiares en situación de dependencia a realizar sus actividades más básicas de la vida diaria.
Se pretende con él proporcionar conocimientos básicos que aplicados en el día a día harán que el cuidador optimice sus esfuerzos, y que al mismo tiempo que realiza sus tareas de atención a la persona a la que cuida con calidad, no se olvide de sí mismo y comience a cuidarse ya, desde un punto de vista físico. Para ello, el manual parte de unas generalidades acerca de la espalda, para a partir de ahí dar a conocer pautas básicas de higiene postural para las actividades de la vida diaria del cuidador, y por supuesto para atender aspectos de la atención directa de la persona en situación de dependencia, como:
movilizaciones, transferencias y cambios posturales.
Lo primero que tiene que procurar el cuidador es concienciarse de lo importante que resulta cuidarse a sí mismo, para poder seguir prestando esa ayuda tan necesaria para la persona en situación de dependencia.

Guía de práctica clínica para el cuidado de la piel y mucosas en personas con epidermolisis bullosa

El Servicio Andaluz de Salud de la Consejería de Salud.de la Junta de Andalucía en conjunto con la Asociación Española de Epidermolisis Bullosa ha publicado el presente documento que pone a disposición de los profesionales del Sistema Sanitario Público Andaluz de un instrumento que permita el mejor abordaje de las personas afectadas de esta enfermedad, basándose en la mejor evidencia científica disponible. Para ello se ha utillizado una metodología de elaboración tomando como base la taxonomía NANDA y la clasificación de niveles de evidencia GRADE.

Esta guía ha contado con enfermeras expertas de toda Andalucía, obteniendo asesoramiento y colaboración por parte de otros profesionales de ámbito nacional

Guía de práctica clínica para el cuidado de personas que sufren quemaduras

El Servicio Andaluz de Salud de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha publicado esta guía de práctica clínica para el cuidado de personas quemadas cuyo propósito es servir  como referencia para ofrecer el mejor cuidado posible, según el conocimiento disponible, a las personas con Quemaduras. Se ha contado con expertas
enfermeras y enfermeros de diferentes niveles asistenciales de Andalucía y se han introducido aspectos metodológicos vanguardistas, como son la clasifi cación de evidencias GRADE, taxonomías enfermeras, además de servirse del AGREE como instrumento de evaluación de su calidad metodológica.
Esta GPC va dirigida a personas adultas, niños y niñas de todas las edades que sufran quemaduras en todos sus grados y tipologías (excepto las producidas por frío y las radioinducidas).
Esta GPC abordará los siguientes aspectos:

  • Conceptos generales. Defi nición, etiología, epidemiología, prevención, factores de riesgo y clasifi cación.
  • Valoración global y focalizada, diagnósticos enfermeros y problemas de colaboración.
  • Cuidados de las quemaduras, cuidados de la piel, terapia nutricional, restablecimiento de la salud bucal, cuidados de los ojos y manejo del dolor.
  • Algoritmos de decisión. Algoritmo diagnóstico y terapéutico.
  • Quemaduras especiales. Quemaduras eléctricas y químicas.
  • Material recomendado para el manejo de los cuidados de las personas con quemaduras.
  • Continuidad de cuidados: Circuitos de coordinación/Información y documentación clínica.
  • Indicadores epidemiológicos y de calidad.
  • Estrategias amplias de prevención primaria en la población general (actividades preventivas dirigidas al ámbito doméstico, escuelas, lugar de trabajo).
  • Resucitación precoz del paciente quemado.
  • Manejo hemodinámico del paciente quemado en estado crítico.
  • Cirugía del paciente quemado.
  • Manejo de sustitutos cutáneos defi nitivos en el paciente quemado.
  • Secuelas posquemaduras/ Rehabilitación del paciente quemado.
  • Quemaduras especiales

La guía cubrirá la asistencia que las enfermeras y enfermeros de atención primaria
(AP) y de atención hospitalaria (AH) del Sistema Sanitario Público Andaluz (SSPA)
proporcionan a personas que sufren quemaduras.
La guía recogerá áreas interdisciplinares que requieren la colaboración entre AP y
AH del SSPA.
Al ser una guía del SSPA no hace recomendaciones específi cas respecto a servicios
externos a esta entidad. Sin embargo, puede ser relevante para la asistencia en centros
sociosanitarios no incluidos.
La guía aborda los siguientes aspectos del manejo clínico:

  • Clasificación de las quemaduras desde el punto de vista etiológico y fi siopatológico: sólido caliente, llama, escaldadura, radiaciones ultravioletas y deflagración. Se mencionaráen capítulo aparte las quemaduras químicas y eléctricas.
  • Clasificación de las quemaduras desde el punto de vista fi siopatológico:

• Según profundidad: quemaduras primer grado, segundo grado super cial, segundo
grado profundo y tercer grado.
• Según extensión: quemaduras menores, moderadas y graves, en función de
la super cie corporal quemada.

  • Valoración del paciente quemado. En función de ésta podremos decidir si es factible el tratamiento ambulatorio o debe derivarse al paciente a una unidad especializada: Unidad de Quemados o Unidad de Cirugía Plástica.
  • Valoración local de la quemadura en función de la extensión, profundidad y localización.
  • Algoritmo diagnóstico, abordando principalmente el diagnóstico enfermero: deterioro de la integridad cutánea y los problemas colaborativos: quemaduras de segundo grado profundo, quemaduras de tercer grado, quemaduras químicas y quemaduras eléctricas.
  • Criterios de resultados (NOC: Nursing Outcomes Classifi cation).
  • Indicadores y escalas de los criterios de resultados establecidos.
  • La guía muestra las mejores evidencias disponibles en las intervenciones enfermeras
  • (NIC: Nursing Intervention Classifi cation): cuidado de las heridas: quemaduras, cuidados de la piel, terapia nutricional, restablecimiento de la salud bucal, cuidado de los ojos y manejo del dolor.

Atención al paciente oncológico desde la perspectiva de enfermería

A pesar de que el cáncer ocupa un lugar prioritario en los foros y reuniones científicas, pocas veces se ha abordado desde la perspectiva de uno de los colectivos más implicados en la atención al paciente oncológico, el de la enfermería. Esta nueva Monografía de la Fundación Dr. Antonio Esteve recoge la experiencia de diferentes profesionales sanitarios sobre el tratamiento del enfermo de cáncer, centrando especialmente la atención en el papel fundamental de las enfermeras y enfermeros.

Coordinada por Rosa Maria Torrens, ex profesora y directora de la Escuela Universitaria de Enfermería Vall d’Hebron de Barcelona, la publicación surge como resultado de la Mesa redonda organizada en noviembre de 2009 y que reunió a profesionales expertos de la medicina, la psicología, la bioética, la fisioterapia y la enfermería. Su propósito era analizar cómo se interviene ante los problemas clínicos y las necesidades del enfermo, consecuentes al cáncer y a su tratamiento, desde la perspectiva de la enfermería.

El libro arranca con el tratamiento de dos de los cánceres de más prevalencia y mayor impacto en nuestro entorno, el de mama y el de pulmón, para dar paso después al abordaje de los cuidados durante la quimioterapia, el dolor, la desnutrición, la rehabilitación tras el vaciamiento axilar, los dilemas bioéticos y los cuidados paliativos. Todo ello analizando cómo la enfermería desempeña su papel, orientado a colaborar en la curación y en la ayuda a las personas para el logro de una mejor calidad de vida y confort.

Enfermería y protocolos de atención en la paliación

La Sociedad Vasca de Cuidados Paliativos publicó este artículo que trata de los protocolos de tratamientos enfermeros dentro de los cuidados paliativos de los enfermos terminales.

El objetivo principal de la enfermería paliativa es conseguir el máximo confort y bienestar del paciente, evitando el sufrimiento y así, lograr finalmente una muerte digna. Dentro de la atención al paciente en fase terminal, no debemos olvidarnos nunca de la familia, que va a ser dadora y receptora de cuidados y una gran fuente de ayuda para nosotros y para el enfermo.
Para poder mejorar la calidad de vida, además de realizar un control exhaustivo de los síntomas que van apareciendo, hay que realizar unos cuidados intensivos del confort, puesto que el paciente tiene unas necesidades básicas que si no están cubiertas, no lograremos nada respecto a su calidad de vida y es aquí donde la enfermería tiene un gran campo de acción.
La enfermería debe plantearse ante cualquier síntoma, un plan de cuidados, que siempre será individualizado para cada paciente y familia. Ante cualquier situación tendrá que valorar el estado general del paciente, el pronóstico y su calidad de vida porque ahora nuestra meta cuando no se puede ser curar, será la de cuidar.
Debemos tener presente que el papel de la enfermería implica algo más que el simple cumplimiento de las órdenes médicas, de la realización de técnicas propias (curas, administración de medicamentos,…).
Comprende también una parte muy importante que debe desarrollar y aprender para poder cuidar a un paciente terminal y su familia:la comprensión, la capacidad de escucha y el apoyo emocional.